miércoles, 6 de enero de 2010

DÍA DE MAGIA E ILUSIÓN


Ya estamos aquí una vez más ¿y ustedes?, ¿siguen ahí? Como decíamos el año pasado esto de la “Navidá”, de la “Felicidá” y de la “Prosperidá” (he prescindido de la “d” para seguir la moda de Langreo) es la bomba. Desde aquel martes, 22 de diciembre -día de la salú- no hacemos más que celebrar y desear, con, para y por la familia y el prójimo. Han pasado quince días hasta hoy, y ya no sé si es martes, jueves o domingo, si vivo aquí o en Pola del Tordillo y si lo que hoy toca celebrar es el advenimento de Jesús, el fin del maléfico 2009 o les Comadres de la Pola. Les decía por entonces que aún no habían empezado las fiestas y ya tenía ganas de que terminaran. Y no les mentía. Pero aún nos queda una día de magia e ilusión y, como lo que bien hecho está, bien parece, nos había quedado contarles nuestra particular carta a sus majestades los Reyes Magos de Oriente. La habíamos mandado hace un mes.

Habíamos pedido para nuestro país que es España tranquilidad política, social y económica. Porque es que nos falta el sosiego en cada uno de los tres aspectos. Ya sabemos que los unos van de la mano del otro -la coyuntura económica-, y ésta anda mal, y se prevé además que vaya a peor, si es que aún cabe, pero es que si ellos pudieran hacer que nuestros representantes políticos dejasen a un lado discordias, desavenencias y rifi-rafes, seguro que nos iría mejor. Mucho mejor, diríamos. Para nuestro Premier y para el Jefe de la Opo les rogué que hagan que, de una vez por todas, les salgan las muelas del juicio, y, si no tienen sitio, que les operen por vía de urgencia, porque de “buen juicio” es de lo que estamos menos sobrados, aquí en este país. Para ellos mismos y muchos de los políticos y políticas que pululan, trepan y languidecen por esta tierra de Don Quijote pedí a sus graciosas Majestades que traigan montones de humildad y de sentido cívico común, virtudes desconocidas para la mayoría de ellos. De todas formas si sus majestades vieran que esto que les pido es un imposible, descuiden porque ya habrá visto que su Colega El Rey de Esto, les ha pedido lo mismo y como si lloviera. En fin, ¿por qué no nos echan un cable en este aspecto?

Para Langreo, mi ciudad, pedí que dejen una pequeña muestra de lo de antes, y además insistí en que hagan por que se acaben los trasnochados localismos y las apreciaciones de agravios comparativos en absolutamente todo lo que se hace en un lugar u otro. De igual modo solicité planificación y buen criterio a la hora de hacer las cosas, más participación ciudadana en los asuntos públicos y menos protagonismos partidistas o grupales. Y clamé por tres cosas en concreto, una a cada uno de sus egregias majestades. La primera es que se den el dinamismo que no tiene a la Pinacoteca Municipal, revitalizando las actividades que tiene y promoviendo nuevas ideas, donde bien pueden participar los escolares y resto de estudiantes del concejo, porque si a esa instalación no se le da un nuevo impulso, mejor cerrarla y dedicarla a otros menesteres más productivos. La segunda, es una limpieza más concienzuda y menos discriminada de nuestras calles; todas deberían de estar como la Plaza del Ayuntamiento, cuanto menos. Y la última, no por ello menos importante, es cercanía de los munícipes hacia los administrados, ciudadanos que les han elegido y puesto donde están.

Y en este mágico día de Reyes, para Duke y para mí no he pedido más que ganas e ideas para seguir escribiendo, aunque mejor o peor y con mayor o menor acierto, pero pedimos a sus augustas realezas que nos den el criterio para seguir haciéndolo como hasta ahora, libre e independientemente de lo que algunos quieren y, en muchas ocasiones, nos piden que hagamos. ¡Ah!, les he dicho que desenvolveré todo ello antes de volver a escribirles el próximo año y que confío en que se cumplan nuestros deseos.

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