miércoles, 6 de diciembre de 2017

NADERÍAS



El Cupo vasco.

Cansados que estamos del asunto catalán tras unos cuantos meses con la milonga del referéndum y la independencia cuando llegan los vascos y meten al resto del país, Cataluña incluida, en un debate que traerá cola durante las próximas semanas. En realidad no es Euskadi quien suscita el debate, sino el propio gobierno central porque, por aquello de contar con los apoyos que les restan para poder sacar adelante los Presupuestos Generales, han consentido en rebajar las cantidades que esta comunidad paga al estado por la prestación de los servicios correspondientes a las competencias no transmitidas y ello durante cinco años. La nadería de 950 millones de euros. El cupo del que sólo gozan los territorios forales entre los que se encuentra el País Vasco y Navarra, aunque en este caso se le llama “concierto”, pero que tratándose de un desembolso económico de estas comunidades, se les reduce sensiblemente a los primeros para contar con sus votos en Parlamento a la hora de dar vía libre a la norma más importante del año legislativo, lo que añadido a que tienen toda la competencia impositiva, de establecimiento y recaudación, tiene al resto de comunidades autónomas que montan en globo. Hasta a los gallegos, que son de la misma vaina.
Por ello no es de extrañar que hasta el mismo líder de C,s., Albert Rivera, se haya molestado con el ministro Montoro en la sesión plenaria que al efecto se celebró hace quince días, denominando la operación como “El Cuponazo” (que les tocó a los de la txapela), cuando presumiblemente su mismo grupo parlamentario también apoyará los presupuestos. De ahí que la gente siempre afirme aquello de que la política no es más que la ciencia del mete-saca, cuando unos ponen  otros reciben, y viceversa. Pero siempre con los dineros de Juan Español, que es quien pagará este cambio de cromos. Verán como el importe del menguado cupo vasco nos lo sacarán a los ciudadanos de alguna forma.