lunes, 30 de enero de 2012

HASTA LA COCINA

Las interrelaciones entre el fútbol y la política
Ye lo que tién esto del fútbol, que siempre ta mezcláo con la política y otres histories. Pero sobre to con la cosa pública, aunque aquí seamos una monarquía, que no ye lo mismo que ser monárquicos, que quede claro. Y ye también lo que tienen los domingos, que después de que los dos grandes hayan jugáo de sábado, y al márgen del sabadete -pa los seguidores del uno o del otru-, el vermú del día del señor se convierte en un vivo debate sobre los partidos y, desde luego, sobre lo que queda de liga. Pero es que, además, supone un verdadero tocamiento de gónadas de quienes siguen al ganador a los que -presuntamente- siguen al empatador. En esto las cosas no han cambiado con el paso de los años.

Yo, que como saben, soy culé declaráu, y un amigu míu que no ye ná -bueno ye artista, pero eso no tien na que ver con el deporte-, tábemos tomando un culete ayer mismo y salimos fuera a echar un pitu, por aquello del relaje, y en esto acércase otru amigu que ye merengue, también declaráu, tanto que tien línea directa con Florentino Pérez, el muy jodíu. Digo-i a Cesar, “después de los resultáos de ayer, verás el chorreo…”. Mira que yo no me suelo equivocar (ejem…), pero esta vez sí, equivoqueme: “Lo siento”, me dijo…, “to les veces no se pue ganar”. Y entró en e bar. Quedé de paté de cabracho. Y estaba diciendo-i a Cesar (el que no ye de nadie) que esi chaval era todo un caballero, cuando el susodicho da la vuelta y dizme que como ahora manda Mariano la liga va a ser p’al Madrid. “Antes mandaba ZP que era del Barça y ganabeis vosotros. Barcelona izquierda y Madrid derecha, ye to cosa de la coyuntura política”. Es éstas estábamos cuando alguien, que nos estaba escuchando sin que ninguno de los tres nos hubiéramos percatado, tercia en el debate y entra como un elefante en una cacharrería. De los tres que estábamos en la relajada conversación, el fulano solo conocía al blanco. Y al se dirigió, dejándonos al neutro y al culé como falsos testigos de una lección magistral de lo que es la vida sindical y política. Una lengua, rápida y atrevida, protagonista de un frío vermú invernal, y tres orejas acojonadas, y frías también, que sorprendidas oían -sin dar pábulo a las ondas- algo insospechado que no les resultaba extraño, porque lo presencian cada dos por tres, pero que nada tenía que ver con lo que allí guisábamos tres viejos conocidos. Y tal y como llegó, insospechadamente, se marchó, y nos dejó a los tres mudos, mirándonos unos a otro y otro a unos, como diciendo “¿y este satélite de dónde viene?”, pero sin decirlo. Y mi amigo neutro rompe el misterio y el hielo de la sorpresiva visita, y dice: “Claro, le dejasteis la puerta abierta, y entró hasta la cocina”.

En realidad, después de examinar repetidamente la escena, no se qué es lo que dijo aquel tío, ni lo que quiso decir. Me da la impresión de que su intención fue quedarse con la tropa, con nosotros tres y con un par de fulanos que le acompañaban. Seguro que además de politicusindicaleru era nacionalista y del Athlétic. O del Osasuna. Y nosotros hablando de fútbol. ¡Hay que jodese!

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sábado, 28 de enero de 2012

INVENTOS

Salones de Belleza
Dicen que el ajedrez lo inventaron los chinos hace miles de años, cuando nosotros no teníamos ni el parchís. Los chinos tienen una cultura milenaria y, como antiguamente no emigraban ni tenían barrios y tiendas por todo el mundo, se dedicaban a idear cosas, como la pólvora o el arroz. Ahora que ya tienen medio mundo colonizado, y están trabajando en colonizar el otro medio, se dedican a copiar lo que otros hacen. Allá ellos. Sin embargo, para esto de la belleza y el aseo personal, los franceses siempre fueron los mejores. Fíjate si lo son que inventaron el bidé, esi parato sanitariu pa limpiar los bajos que tol mundo tién en casa y que muchos tienen de adornu, que deben pensar que ye pa poner les fabes a remojo. Les fabes pónense a remojo en una pota, que lo sepáis. O, si me apures, en una sopera o en una fuente y no precisamente en la del Güevu. Los franceses son muy delicáos pa eses coses, no olvidemos que inventaron también los perfumes y les colonies pa goler bien, pero eso sí, después de usar el bidé. Los galos hicieron Lulú (c’est moi) pa elles y Jacques pa ellos, esi al que buscaba una moza en moto, que no sé tovía por qué bajaba la cremallera de la chupa y enseñaba el poder de sus razones. Claro, debía ser pa que Santi apareciese rápidamente. Con eses razones y to debió tardar en encontralu porque estuvo unos cuantos años con la misma historia.

Pero el mejor invento de los nuestros vecinos fue la depilación, que como su propiu nombre indica consiste en “quitar los pelos” que sobren. O arrancalos. Depilase ye lo que más se lleva ahora. La prueba ye que vas caminando por cualquier calle y ves por to los laos salones de belleza. En los bajos y en los pisos, a diestro y siniestro, unisex y bisex, pa ellos y elles y pa la madre que los parió. Ta petáo de Salons de Coiffure, que-i llamen los franceses que son los que tienen la patente d’esto. Y ye que antes eso de depilase era solo cosa de les muyeres, porque quedaba feo que una dama tuviese pelos en el alerón o, como decía Gila, te diese un besu y te cepillase el traje porque tenía un bigote como el míu. Taba mal visto. Pero ahora, además de elles, son ellos los que van a estos salones y depílense enteros, oye. Hasta la planta los pies. ¡Qué cosa! Antes a les mandakaris gustábenyos los paisanos de pelo’n pechu, los ositos, pero ahora no. Ahora, si quiés ligar, tienes que pasar primero por la coiffure esa y salir de ella con la piel suave, como’l culín d’un recién nacíu, y volver cada semana porque, si no, pinches y ya no te quién na. Les moces de hoy son muy exigentes, bobu. Pero mira tú por donde, haylos que se depilen hasta el cráneo. Véseyos hasta la idea más recóndita. Y sin embargo, algunos d’esos anden con media barba, como dejáos por la Filomatic. Yo no lo entiendo, la verdá. Tanta depilación y tantu cuentu y resulta que parez que no tienen perres pa cuchilles. Gastaríenles en la coiffure.

El reconocimientu de estos limpios, olorosos y depilados valores se lo dio S.M. el Rey al Presi Sarcozy, imponiéndo-i el carneru de oro, el Toisón, pa ser educáu. Pero iba sin esquilar. ¿Llevaría esa imposición un mensaje subliminal?: “Seguiréis jodiéndonos, pero no arranquéis más los pelos”. Una cosa ye…, lo que ye. La otra ye distinta. 

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jueves, 26 de enero de 2012

Y VAN DOS

Los defectos del Puente de la Maquinilla
Se cerró al paso durante una temporada, no recuerdo si dos o tres meses, mientras se preparaban las obras para su reparación, refuerzo y restauración. Los técnicos municipales temían que por su estado y vetustez podría haber sido susceptible de no soportar el paso continuo de peatones de forma que pudiera provocarse un accidente de consecuencias siempre imprevisibles y, desde luego, desagradables. Y estuvo cerrado en campaña de elecciones municipales. Decisión arriesgada y comprometida para el por entonces equipo de gobierno langreano. Ya habrán adivinado que nos referimos al “Puente de la Maquinilla” que cruza el Nalón a la altura del Polideportivo de La Montera. Pues bien, terminadas las obras de la primera fase -porque, como saben, aún resta finalizarlas en una segunda- el puente se abrió a la circulación peatonal allá a principios de otoño del año pasado, y no habían transcurrido veinte días desde su apertura cuando un caballo destrozó una gran parte los listones que conforman su solera. De ello dimos la oportuna cuenta en nuestra columna de 8 de octubre, “Fragilidad”, y en ella decíamos que “…el caso es que nuestro puente de playmóvil no pasa la primera prueba a que se le somete. Sin embargo creemos que no se trata de soportar el peso de una reata y sus jinetes, sino que el problema podría estar en que el material empleado fuese muy sensible a los golpes e impactos bruscos. Lo que en toda tierra de garbanzos se conoce como fragilidad”, y añadíamos “Pero mucho me temo que no tardando mucho tiempo volveremos a ver el suelo del puente tronchado…”. Y desgraciadamente nuestro temor se vio confirmado por un hecho acaecido la pasada semana. Una señora pisó uno de los listones traveseros del suelo que cedió, o rompió, hundiendo la pierna en el agujero que le provocó lesiones leves, según mis noticias.

Y sigo en mis trece. Dado que el material elegido no es apto para la función que tiene que cumplir, porque no tiene las propiedades adecuadas para ello, ¿por qué no se sustituye inmediatamente?, por madera o por tablones de turrón de Alicante, por lo que sea. Si es necesario que se vuelva a cerrar al tránsito. Lo que no puede ser es que, tras dos episodios, esas tablas de plástico sigan donde están, suscitando en los peatones el miedo a pasar al otro lado. Más si tenemos en cuenta el abundante tráfico que soporta al estar en entorno poblacional, escolar y deportivo. Si los técnicos se equivocaron, o fueron engañados al optar por este material, que rectifiquen. El mal ya está causado y es necesario que no haya un tercer episodio, que nadie vuelva a “meter la pata”, para lo que es necesario que primero la saquen en el consistorio. De paso bien podían reconsiderar los colores que van a utilizar para pintarlo, cuando lo hagan. Que así parecerá un puente de juguete, como lo está siendo hasta ahora. También se necesita saber cuándo se acometerá la segunda fase de las obras para finalizarlo. Y una explicación. Los usuarios la reclaman.

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lunes, 23 de enero de 2012

SENSACIÓN TÉRMICA

La realidad y las apariencias
Tengo una pestaña en el ordenata que me indica en todo momento el tiempo que hace hoy en Langreo, y el que va a hacer los próximos días. La verdá ye que no me fío mucho de esos pronósticos, porque además aquí somos muy torcíos pa esto. Ye la mandakari la que más lu consulta por aquello de si pon la lavadora, si tiende la colada pa que seque y así planchala en el día, o pa si Duke la saca a pasear. Aunque ya saben ustedes que Duke sólo pasea al marqués. A lo que vamos, la pestaña esta dizme si va a llover o hacer sol, la humedá, la velocidá del viento y la temperatura. De un simple vistazu entéreste de to sin tener que aguantar a los pesáos esos de la tele que hablen de anticiclones, borrasques y la madre que lo parió. Pero, además, el mi parato tien una cosa que no tienen los hombres y les muyeres del tiempu. Tien un apartáo que ta en una esquina -por eso se llama así, porque ta apartáo- que pon “sensación térmica”. Y eso ye el no va más, el último adelantu de la ciencia meteorológica, la repanocha de los pronósticos. Por ejemplo, ahora que-i doy a la tecla marca una temperatura de 11º, y el apartáo esi dizme que la sensación térmica ye de 11º. Normal hasta ahí. Pero ye que ayer a estes mismes hores marcaba una temperatura de 3º y la ST era de 7º. ¡Hay que jodese! Digo yo que eso será porque el mi ordenador, que ye muy listu (como toos los PC,s.), veme salir de casa muy abrigáu, con chaquetón, bufanda, guantes y sombreru, y piensa que no voy a pasar frío. Haz un cálculo matemáticu rápidu y diz esti va a tener una sensación de 7º. Y acierta el cabrón. Pasa lo mismo al contrario, miro el termómetro marca 12º, salgo en chaqueta y na más asomame a la calle llégame un cutu que escarabaya la pelleya. Olvideme de mirar la ST, así que subo, mírola y, claro, marca 4º. Por eso ye conveniente no salir de casa sin consultar la ST, no sea que haga un frío que se caga la perra y pilles un trancazu de la virgen.

Y ye que les coses nunca son como aparenten ser. Dicen les males lengües que el baranda de UGT tien un Rolex y cuatro relojes más que cuesten 25.000 mortadelos, que ye un potentáu en eso de medir el tiempu. Pero, lo que yo vos diga, ye to mentira. Lo que pasa ye que a esos que lo anden diciendo no se yos ocurrió mirar el copirrí del reló, ni tampoco se enteraron del últimu viaje que hizo el sindicalista a China de donde trajo los cinco pilucos por 200 €. Hay que hablar con conocimientu de causa y mirái la ST a tu dios antes de decir tonteríes. A Cándido seguro que-í atrasen esos relojes, y a Toxo también. Por eso no tan sintonizáos ni sincronizáos con los de la patronal, la CEOE ésa. Porque los Rolex d’esos son de los buenos, de los que compren en Suiza cuando van a llevar les perres en bolses de basura. De manera que la semana pasá, cuando el nuevu Gobiernu, yos dio un plazu pa llegar a un acuerdu en lo de la reforma del mercáu laboral, lo que hicieron hasta que se agotó el tiempu fue discutir sobre cuál de los relojes de los que taben allí era el que tenía buena hora. El casu ye que tantu Rolex y tantu cuentu y, cuando llamaron al ujier pa que yos diera la hora buena, resulta que por un Casio de mil pesetes compráu en el Rastro taben toos pasáos de tiempu. Ahora va a ser Mariano el que reforme. Eso sí, consultando la ST, no sea que…

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sábado, 21 de enero de 2012

NO ES LO MISMO

Incorrecciones en las formas
El lenguaje hablado que el escrito. Hay veces que escribo con lenguaje hablado, pero no es lo mismo hablar que escribir. Uno habla, y cuando lo hace se deja llevar por sus ideas, bien o mal ordenadas, sin preocuparse para nada de dónde poner las comas y los puntos y aparte, de la morfología de las palabras o de incurrir en reiteradas reiteraciones. Tío. Lo importante es la trasmisión del mensaje, de la idea. La gramática es lo de menos. Nadie se da cuenta de si, cuando has dicho bacinilla, los has hecho con “v” o con “b”, con “ye” o con “elle”. Sin embargo esto no siempre es así. Hay casos de algunas personas que te hablan de tal forma que se le ven todas las faltas de ortografía. Lo hacen metiéndose por ti, gritando, de forma tan agresiva que te hace recular hasta que inevitablemente te das contra una pared. Entonces te acorralan, te escupen, te arrojan su aliento de manera que sabes lo que ha cenado la noche anterior y la marca de su dentífrico, en el caso de que lo use. Ese es el momento en que le ves todas las faltas de ortografía, las de higiene y las de educación. No se si esos tíos y tías creerán que somos sordos o sordas, como tampoco de qué enseñanzas familiares o sociales se han valido para no guardar una distancia prudencial cuando conversan. Evidentemente cuando te toca hablar a ti dan un paso atrás, se separan un pelín, pero luego contraatacan acercándose aún más, si aún cabe hacerlo, y reivindicando su poderío y sus razones. Eso es, sus razones. Porque es muy común que estos agresivos tertulianos, si se les puede llamar así, expongan lo que solo a su razón conviene. Él, sus cosas, sus hazañas y aventuras, lo guapo que es y el tipo que tiene. Son muy malos escuchantes y además tienen algo mal las entendederas pues deberían de percatarse del agobio que supone para su interlocutor sentirse avasallados y apabullados por ese asedio corporal.

Sin embargo escribir es otra cosa, al menos cuando alguien tiene que leerte porque si lo haces solo para ti con que te entiendas tú mismo tienes suficiente. Para escribir para otros y que te lean tienes que hilar muy fino. No vale acercarse tanto y decir lo primero que se te ocurra. Tienes que intentar ver las cosas desde lejos, despasionadamente, de la forma más objetiva que te sea posible. Como si tú mismo fueras uno de esos otros. Ahí no vale avasallar al lector, como no valen los defectos de puntuación o las faltas de ortografía. Una palabra dicha es oída y luego se va, aunque pueda permanecer en la memoria. Sin embargo la palabra escrita tiene vocación de permanencia, espíritu de eternidad. Por eso, esto de las nuevas tecnologías, los correos electrónicos, las redes sociales, los chat, la posibilidad de dejar un comentario a cualquier noticia de prensa, los sms, hacen que todo bicho y bicha vivientes se conviertan en asiduos literatos de las ondas, en preclaros críticos de todo lo imaginable, en expertos en artes plásticas y marciales, en avezados políticos, en poetas y juglares. Y muchos aún no saben de la existencia de las comas, de los puntos y aparte, y tampoco saben que no es lo mismo hablar y escribir que escuchar y leer. En cualquier caso las cosas se perciben mejor con prudencia, y a una cierta distancia.


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