viernes, 14 de agosto de 2015

JUNTOS Y REVUELTOS



Los intereses de los independentistas

Cuál no sería mi asombro cuando el jueves pasado conecto la radio y lo primero que oigo es una cuña publicitaria de la Generalitat de Cataluña llamando a la tropa a ejercer el voto en las elecciones que se acababan de convocar el lunes anterior para el 27-S. En Radio Nacional de España, señores, la radio pública de los españoles. Supongo que también lo habrán hecho en la televisión pública, dado que la publicidad institucional tiene acceso gratuito. Esto me trae a la memoria una anécdota que me contó hace poco un amigo relojero. Se trata de un señor a quien le murió su esposa y confeccionando la esquela en la funeraria dijo: “Ponga usted, falleció Doña Maripuri Puig Pujol. Funeral el 29 de febrero a las cinco”, y el empleado le dice que el texto es corto, que si no quiere mencionar más datos como el nombre de familiares y tal, lo habitual. Total le va a costar lo mismo. Y el catalán le replica: “Bueno ponga también: Por cierre, se vende bodega de cava con diez mil botellas, cosecha del 2015. Excelente bouquet”.
Y es que el gobierno catalán, con el president Mas a la cabeza y los demás tras él, acostumbra en estos últimos años a hablar en clave partidista. Intentando hacer valer sus propios intereses por encima de los generales. Los intereses soberanistas de Convergencia, de Esquerra y de todos los que se han juntado en esa amalgama de agrupaciones y de ideologías que ha dado en denominarse como “Junts pel Si”, en un totum revolutum donde el honorable figura en cuarta posición reservándose el privilegio de ocupar la presidencia si es que acaban gobernando, cuando de ser así deberían de darle una consejería todo lo más. Lo cierto es que, volviendo al principio, no es de recibo que no queriendo saber nada con el resto de España, aprovechen los medios públicos nacionales para hacer campaña en unas elecciones que cada vez tienen más tinte plebiscitario. ¡Que se anuncien en Radio Sardañola o en la tele del Ampurdá (o como se diga)! Sean consecuentes con lo que predican, ¡cagontot (o como se diga)! Pero no, son aprovechados y cicateros como aquella familia de Ripollet que cuando sentía frío en invierno se acercaban a la estufa y, si pese a ello, continuaban teniendo la tiritona, acababan por enchufarla muy a su pesar. En fin que en poco más de un mes, Mas sabrá si acabará por congelarse o no.

jueves, 13 de agosto de 2015

GRACIAS POR FELICITARME

En mi noveno cumpleaños



Reflexionar mucho y hablar poco.
Es el secreto para aprender mucho (Probervio chino)

Ayer, era casi medianoche, saqué a mi amigo Marce a pasear por el Parque Dorado de Sama. Lo hacemos todos los días, aunque no a esas horas. Yo, que soy un perro, disfruto con esos momentos, aunque esté frío. Y lo estaba. Pero, como siempre salimos sobre las ocho de la tarde, esto para él era un premio especial. Y yo, atento y cordial, le acompañé. No, en vano, es quien mejor me comprende y con quien mas comparto mis asuntos . Somos excelentes amigos (creo que él ya lo ha comentado en estas páginas), pero, como en toda amistad, ambos tenemos nuestras pequeñas disputas y nunca nos lo reprochamos. Él se para a hablar con los suyos, sean machos o hembras, y yo, aunque no haya nadie de los míos de compañía, espero pacientemente a que termine (y hay veces que tarda en terminar). A cambio él permite que me pare a jugar con mis amigos y a cortejar a mis amigas. Y comprende mi sexto sentido esperando siempre a que satisfaga mis veleidades olfativas, porque soy un auténtico perfumista, y mi amigo lo sabe. Por ese intercambio permanente de mutuas tolerancias nos queremos, somos colegas, y no podríamos vivir uno sin el otro. Pero a lo que iba desde el principio: Paseábamos juntos por el parque, cuando veo, de lejos, que dos individuos amigos discuten airadamente, mientras tres de nosotros se observan y, asustados, permanecen en silencio. Alarmado, sujeto a mi dueño no sea que vaya a meter mas lío. La pequeña batalla se termina y la heterogénea reunión se disuelve. Seguimos camino y, al poco rato, nos encontramos con uno de los presuntos rivales. Dos pequeños colegas que van sujetando a su amigo, muy parecido al mío, que comienza a contarle lo que ha pasado: ha amenazado al otro con denunciarle porque aquél había hecho ademán de dar una patada en el culo a su compañero y, además, ha dicho que mal ejemplo le estaba dando a su hijo, que le acompañaba. Marce y yo escuchamos el relato con cierto escepticismo. Acto seguido nos despedimos y, no pasan dos minutos cuando, nos encontramos con la parte contraria: un colega algo mayor que yo acompañado de sus amigos, un padre y un hijo. Como había pasado con los anteriores, los amigos se ponen a hablar mientras yo juego con este colega que me parece mas simpático que los otros, y hablan durante un rato. Aquel amigo dice al mío que, el otro, había amenazado con denunciarle por llevar suelto a mi colega y, él y yo, al igual que había pasado con los anteriores, nos miramos y decimos: ¿De dónde han sacado esta historia?. ¿Qué es lo que les pasa a nuestros amigos?. Nosotros no tenemos estos problemas. Nos olemos, jugamos si procede y nos vamos tan contentos. ¡Ya nos conocemos, hasta la próxima!. Nosotros somos el pretexto para que ellos se hablen y se conozcan un poco. Nos marchamos, y hasta llegar a casa, he pensado hacer esta columna, y escribirla yo en esta ocasión. Por eso no hago puntos y aparte. Luego, ya nervioso por lo sucedido, mi amigo me hace las abluciones de todos los días: mis patas, mi hocico y partes. - ¿Por qué todos me tienen que tocar los “huevos”, sin permiso ni anestesia?. Al mío se lo permito pero, estos amigos de mi amigo son una nota. Y algunos de mis colegas, que les llevan sujetos con la correa, deberían de leerme y pensar que, de vez en cuando, hay que soltarles, aunque les multen.

Marce me dice que ésta es la última vez que me deja hablar porque yo sí que soy una nota. Me dice que soy un liante.

Pues haz tú las columnas. Yo te las seguiré dictando.

Duke de Llangreu

domingo, 9 de agosto de 2015

ETIQUETAS



La maledicencia ibérica



Con razón o sin ella, cuando te cuelgan una, cuesta un triunfo desprenderse de ella y, en muchas ocasiones, la llevas de por vida. Hundir el prestigio o la buena imagen de una persona es fácil, solo consiste en dejar caer una infamia sobre su currículo para que la inercia de la crueldad social la multiplique y la propague sin piedad. Da igual que algo presuntamente difamatorio contra alguien llegue o no a los tribunales, la sentencia popular es inmediata desde el momento en que la noticia está en la calle y, además, casi siempre es condenatoria. Nos encanta sacar trapos sucios de nuestro prójimo y, luego, refocilarnos en las consecuencias que ello reporta al perjudicado. Creamos la llaga y después ahondamos en ella, intentando hacer el mayor daño posible. Esto es lo que viene ocurriendo en los últimos tiempos en la vida sociopolítica de este país. Que el nombramiento de Wert como embajador ante la OCDE ha sido una cacicada, etiqueta de amiguismo para Mariano; que Luisincaio es un poco amanerado, etiqueta de homosexual; que el alcalde de Langreo viene a trabajar en su coche, etiqueta de que ya no viene en bici y no se muestra a los ciudadanos. El caso es calificar gratuitamente. En el fondo la solución que haya de darse a esta manía de lo español nos importa a todos un pimiento porque, en definitiva, no vamos a dejar de tener esa proverbial costumbre ibérica de calificar hasta lo incalificable. Lo que ocurre es que, de no ser por estos affaires no tendríamos de qué hablar y, con toda seguridad, estas páginas y los espacios televisivos y radiofónicos se verían, todos ellos, privados de más de la mitad de sus contenidos, se consumirían menos medios de comunicación, como consecuencia de ello habría menos publicidad, menos consumo, menos trabajo y mucho más paro. Por eso Duke quiere proponer, como medida para combatir y paliar esta situación por la que pasamos, que desde los poderes públicos se aliente, aún más si cabe, el libelo, la difamación, la calumnia y el descrédito del vecino. Etiquetar a diestro y siniestro, ésta será la forma de aumentar los contenidos de los medios, la publicidad, el consumo y los puestos de trabajo. Creemos que ya lo hacen aunque, pensándolo bien, sería mejor, y más saludable para todos, que utilizaran otros remedios más limpios y menos cruentos. Por ejemplo, preocuparse de lo propio.

sábado, 8 de agosto de 2015

ENCUENTROS CASUALES



Coinidencias que tiene la vida
Tokio

Casualidades como ésta se dan muy de vez en cuando, pero como las meigas haberlas haylas. Ocurrió hace bastantes años. Dos langreanos, él comerciante de Sama y ella enfermera de la Felguera, se encontraron en Tokio. Sólo se conocían de vista pero, como es lógico, tuvieron que saludarse. “Pero bueno, ¿y tú que haces aquí?”, preguntó él. Y ella -muy viajada por cierto- respuso sin inmutarse, “estoy esperando la candonga”. Se refería a un autobús célebre en la villa de Pedro Duro que trasportaba a las gentes en la ruta a Gargantada y Garbayín en la década de los sesenta.  Seguro que algo parecido le había ocurrido a esta señora en otras ciudades del orbe. Y es que aunque esté lleno de mocos, como dicen algunos, el mundo es un pañuelo. Vean ustedes si no es así. Todavía el año pasado un sobrino mío, el hijo de mi llorado hermano Boni, después de dar una conferencia en Sudbury, una universidad canadiense en Ontario, que como es evidente pronunció en inglés, se le acercó alguien hablando en asturiano que dijo ser español que llevaba años allá y que, cuando venía a Asturias, paraba mucho en cierto restaurante de la cuenca que nosotros frecuentamos desde hace muchos años: La Pomarada del Condado. Ambos hablaron largo y tendido de arquitectura, objeto de la charla, y sobre todo de lo de aquí. Meses más tarde pregunté en El Condado por aquel señor, cuyo nombre no recuerdo,  y efectivamente resultó ser de una familia bastante conocida en los alrededores.
Pero si estas son coincidencias suelen darse, aunque sean escasas, hay otras más habituales y no por ello menos comentadas. ¿No me dirán ustedes que nunca estuvieron en “La calle del Coño” de Benidorm?, que talmente parece nuestra calle Dorado en plenas fiestas de Santiago. Una peatonal de la ciudad alicantina donde ves a más gente de aquí que de ningún otro lugar: “Coño Luisinacio, si ayer vite en Tuilla, ¿viniste a tomar el sol, o a tócame a mí los gemelos?, que véote en to los laos”. “Meca, Maripuri, ¡vaya moreno que pillaste, seguro que ye de lámpara”. Pero la ciudad por excelencia donde se dan estos encuentros casuales es en Gijón, en su muro y en la Feria. Hoy domingo, que le doy a la tecla, es el día de Langreo y allí se encontrarán cientos de nuestros vecinos. Duke y yo marchamos p’al Alto Nalón. Solos.

jueves, 6 de agosto de 2015

ASI NO VALE



Acitividades preelectorales



Pese a que ya hemos empezado agosto, mes vacacional por excelencia sobre todo para los que nos representan -o eso dicen ellos-, la campaña preelectoral ya hace unos días que ha empezado con furor otoñal, como si hubieran terminado su descanso y ya estuviéramos a mediados de setiembre con la elecciones a la vuelta de la esquina. Ya ha habido movimientos en casi todos los partidos, pero hoy nos interesa fundamentalmente el del gobierno. Y es que los populares no paran ni un segundo. Albiol, exalcalde de Badalona, reemplaza en las listas para la Generalitat a Alicia Sánchez Camacho, quemada por estos últimos años de furibunda oposición a la llamada al independentismo. Hemos visto nuevas caras y nuevos nombres en los puestos de dirección del partido que han sustituido a los anteriores, que también estaban quemados. Al chamuscado ministro de Educación, Wert, el peor de este gobierno según todos los sondeos y valoraciones le han premiado con la embajada en la OCDE en Paris, para que no esté lejos de su esposa, a la sazón alta funcionaria de la institución europea. Madrid arde por todos sus costados populares, al levantarse el secreto sumarial de la llamada operación Púnica en la que hemos descubierto grabaciones vergonzosas: “Me he hecho diputado para tocarme los cojones (sic)”. ¿Y qué me dicen del presidente, del partido y del gobierno?
Mariano, como parece ser que la dirección del partido, quiere que se le llame ahora, por aquello de la cercanía, o MR, esas iniciales de confianza que instauró aquí Zapatero emulando a JFK, digo Mariano está más quemado que nadie con los escándalos de corrupción en su partido y con el marrón que se le viene encima con lo de Cataluña y su afán soberanista. Pero el gallego parece no querer darse cuenta. Mira para otro lado y sólo manifiesta que la ley se cumplirá, y el hará para que así sea. Amén. Pero así no vale. Sin embargo, pese a la quemazón, nadie se ha planteado ni siquiera la más mínima posibilidad del reemplazo. Duke cree firmemente que ya hace unos meses que todos estos acontecimientos que han desmoronado al PP (y de qué manera) deberían de haber provocado una convocatoria adelantada de elecciones. Cuanto menos por su propia salud democrática. Y por vergüenza torera.