martes, 8 de noviembre de 2016

MI SOMBRERO Y YO



La tapa de la sesera
Los mismos

Me lo soltó así: “Soy el primero en conocer las ideas que pasan por tu cabeza. Estoy tan cerca de ella que no se me escapa nada de lo que piensas. Deberías saberlo y posarme en una percha cuando empiezas a tener ideas malévolas. No me gustan algunas de ellas y me encojo, o es que a lo mejor a ti te ha crecido la mollera. Soy un sombrero con clase y no quiero participar de oscuras maquinaciones y que, en alguna ocasión, lo hagas público en ese periódico en que escribes”.
Fue ese tocado que llevo por montera y protege mis neuronas, o lo que queda de ellas. Airado, me lo quité y lo azoté contra un estante de la librería. No se quejó, es flexible, pero sí balbuceó algo inaudible para mí, como hacen todos los sombreros cuando se sienten rechazados. Me serené y volví a colocarlo en su sitio, sobre mis pensamientos. Y prosiguió: “No deberías de tratarme así. Yo no te inspiro esas atrocidades, solo pretendo que atemperes tu malhumor y que pienses que gracias a mí aún conservas la cabeza sobre tus hombros. Un día seré viejo y ya no me tendrás contigo. Perderás un buen consejero que no podrás sustituir por cualquier otro, como ese flamante Panamá que te empeñas en poner en verano y que te hace parecer a ese amigo tuyo al que llamas el Caballero del Mississippi. Yo soy lo que necesitas, pero sin ti no dejaría de ser un sombrero cualquiera. Sin personalidad, sin tiempo. Soy tu Pepito Grillo, tu conciencia, aunque tú en nada te parezcas a Pinocho. Cuídame, porque nos complementamos. Sin mí no eres más que una cabeza alocada que deambula entre las ideas sin saber para qué sirven y de qué están hechas. Recuérdalo, yo soy quien te las pone en orden”.
Mi tejado me dio que pensar con sus susurros. Me lo calé hasta las orejas y le dije en el mismo tono que él me había hablado: “No te irás, ¿en qué cabeza si no estarías mejor que en la mía? Quédate conmigo, yo te cuidaré hasta que ambos seamos viejos. Tanto como la historia”.

lunes, 7 de noviembre de 2016

CON OPTIMISMO



La buena disposición



Una amiga me decía no hace mucho que ”hay gente que tiene magia, que hace bonito un enfado, que transforma lágrimas en carcajadas, que te da la mano, que tiene arte en los ojos y en los labios…”, en definitiva gente positiva que siempre tiene una sonrisa y una buena palabra para todos aunque se esté muriendo por dentro. Todos conoceremos a pocas personas así. Sin embargo seguro que sí sabremos de muchas que se las puede definir como todo lo contrario: quejicas, miedosos, hipocondríacos… Personas tristes que andan por ahí como alma en pena y que no se conforman con su desgracia sino que siempre pretenden hacer partícipes de ella a los demás. No hace mucho hice una visita a un amigo que estaba hospitalizado con una dolencia severa, sin pronóstico médico definitivo y en espera de diversas pruebas ya hechas y otras pendientes. Estaba algo asustado ante la incertidumbre pero en ningún caso me trasmitió negatividad ante el futuro. Llevaba con él un tiempo cuando se presentó en la habitación una señora grandota que iba a visitar al compañero de habitación de mi amigo con el que estaba la que parecía ser su esposa. El hombre, malo de verdad, emitía quejidos intermitentes que denotaban los dolores que padecía. Y la recién llegada, sin mediar unas buenas tardes ni saludo alguno, comenzó diciendo que había aprovechado a visitarle porque había ido allí a ver a Fulanita que estaba en las últimas y a punto de ser sedada definitivamente. Luego prosiguió contando al enfermo que ella misma sufría horrores con sus hemorroides y su reuma. “Así que no te quejes”, le dijo al hombre que la miraba asustado. Y se marchó sin decir adiós. Mi amigo me hizo un gesto de fastidio con los ojos.
“Hay gente que te roba suspiros y versos, que te rompe miedos, que te besa heridas y que usa canciones para darte los buenos días” (sic). Siempre con optimismo.

sábado, 5 de noviembre de 2016

ESPERPENTO



El desplante de Pablo Iglesias



Muy divertida ha resultado la sesión de investidura de Rajoy, que ya tiene Gobierno, si no fuera por lo grotesca que ha resultado en dos de sus intervenciones y en un desplante multitudinario. Aunque haya pasado el tiempo mantiene su enjundia. No se puede ir al templo de la soberanía nacional a insultar al oponente y a teatralizar los caprichos de quien dice intervenir sin papeles, pero con bolígrafo que ya debe de estar caducado. Esto es lo que hizo el líder de la formación morada: “Hay aquí más delincuentes que ahí afuera”, dijo en clara alusión a los diputados populares. Y llamado al orden por la Presidente de la Cámara, no pidió ni una disculpa pero sí adoptó un semblante, con una sonrisa de mofa, que parecía indicar que la cortesía parlamentaria le importaba un pito. ¡Vergonzoso! Luego ante la intervención del portavoz popular, Rafael Hernando, que le acusa de vender a España a Venezuela e Irán -algo que también censuramos-, solicita la réplica por alusiones y ante la negativa de la presidencia abandona el hemiciclo secundado por los de su grupo. ¡Esperpéntico! Pero no se quedaron fuera, no. Volvieron a los pocos minutos en una representación de vodevil más propia de una pataleta infantil que de unos dignos diputados, dicho sea en el más amplio sentido de la palabra.
El del boli hace lo que le sale de la coleta y se considera el más listo, el más guapo y más inteligente de todos los que allí están y en sus intervenciones desde que tomó posesión no falta una en que no de la nota con alguna de sus ocurrencias teatrales. De manera que nosotros repudiamos esas palabras y gestos de mofa que seguro no le durarán mucho tiempo, porque éste es el que siempre acaba  poniendo a cada uno en su sitio. Si das una bofetada a tu contrincante no puedes esperar que él te de una caricia. Lo lógico es que te muerda en los mismos. “Sinvergüenza”, musitó Dolores de Cospedal. Y no le faltaba razón, nosotros pensamos igual. ¡Sosiégate, Pablo, que hay muchos que son más listos que tú.

sábado, 29 de octubre de 2016

DISTRAER A LA TROPA

El cambio de hora



Yo tovía no termino de entender esto que dicen los expertos que ye pa aprovechar más les hores de luz y que con esti invento ahórrase mucha energía. Lo de atrasar una hora del reló en octubre y adelantala en marzo no ye pa ahorrar ná, ye sólo pa tocanos los relojes. Hasta los que tan colgando. Y Duke, no sin razón, dizme que cómo no hacen lo mismo con los días. En octubre retrasen el lunes, o sea que ye domingo; y en marzo adelanten el viernes, pa ser sábado. Porque si se repiten o suprimen les hores, ¿por qué no se va a hacer lo mismo con los días? Si en octubre son dos veces las tres y en marzo no hay na después de las dos hasta las cuatro, hay que hacer lo mismo con los días. Y con los meses. En junio que sea julio y en setiembre que sea agosto. Así también se ahorra energía. Una hora menos en Canarias, un día menos, en un mes menos. Lo del añu tamos estudiándolo porque ye un poco más complicáo.
Y ye que esto de los inventos que inventen los que nos manden aquí, en Europa y en tol mundo ye la virgen. Resulta que ahora los socialistas van a proponer, o eso leí aquí, que no se tome posesión de un cargo jurando o prometiendo ante la Cruz, la Biblia o la Constitución. Diz el refrán que cuando el burro non sabe qué hacer, con el rabu espanta les mosques. Pues lo d’estos ye peor. Cuando no tienen otra cosa, que mira tú si les hay, dedíquense a inventar pa distraer a la peña en disquisiciones filosófiques acerca del modo, la forma y manera protocolaria de hacese cargu de un puestu pa hacer algo muy importante, que casi siempre ye echar una firma, y después hacer lo que yos sal de los juramentos. Ye lo que-í llamen una vuelta al laicismo, ¿oiste? Lo que no se yo ye si propondrán una forma laica pa tomar posesión, como “to pa mí” o “si me cogen -que ya veremos- que me embarguen” (a ver ónde lo encuentren), o aquella otra de “el que venga detrás que arrée”.
Pues esto ye igual que el retrasu de los relojes que hicimos en la madrugada de sábado a domingo, un invento de los políticos que se pasen el día y la noche exprimiendo les neurones pa ver cómo justifiquen eso de tar ahí y cobrar mucha viruta y si pué ser en “B” mejor. Y no lo digo por el Bárcenas, que va. Va por la mayoría de una minoría que tan sólo ahí pa figurar, salir en la tele diciendo pijáes, y meter mortadelos en la saca. Lo mejor lo de Canarias, que no madruguen tanto.

viernes, 28 de octubre de 2016

AIRE DE OTOÑO



Tiempo de castañas



Dicen que trastorna a la gente, que es en este tiempo de la recogida de las castañas cuando ese vientecillo templado nos afecta las neuronas y nos vuelve un poco majaras. Aire de difuntos. Cuando la foresta se convierte en una paleta de colores ocres, rojos y amarillos, cuando la sidra dulce, cuando aún no sabemos si ponernos ropa de abrigo o quitárnosla, sobre todo en este otoño que ya deja de ser atípico para resultar repetitivo, en tiempo de Halloween un hombre joven se arroja al vacío desde el puente atirantado, un tren arrolla a una mujer  la altura del tanatorio y cinco vehículos se ven implicados en un accidente en cadena en el corredor del Nalón.
Visto lo cual, el dicho popular tiene visos de credibilidad. Sin ir más allá, alguien me dijo ayer que una vez cumplidos los sesenta tendrían que darnos una pastilla y mandarnos al camposanto, o como decimos aquí “al práu el cura”. Susurraba un monólogo que me hacía entender que hacía referencia a la política y su relación con el socorrido tema de las pensiones, evidentemente para los pensionistas y para aquellos que están en puertas. A su vez yo mismo estaba pensando si a este hombre no le habría pillado el aire otoñal y tendría las neuronas algo perjudicadas, pero Duke me libró de esas meditaciones diciéndome que en muchas ocasiones a todos se nos cruzan los cables y acabamos diciendo barbaridades como la de la pastilla letal. O haciéndolas, como en muchos otros casos, y no sólo en esta estación, sino en las otras tres.
Muchos han considerado una locura, digna de un trueque de materia gris, el resultado surgido del último Comité Federal del partido socialista que, según ellos, ha conseguido desfigurar los principios del partido y facilitar un gobierno continuado a lo largo de muchos años para sus opositores y enemigos naturales del partido azul. Un aire de otoño que ha dividido a los de la rosa.