lunes, 9 de febrero de 2015

EL AÑO DE LA MARMOTA


Phil, ante 11.000 de sus seguidores pensilvanos

Curiosas predicciones del tiempo

Para una vez en la vida que el mi sobrín tien que ir a Philadelphia ésta, que se pasa el añu durmiendo como lo que ye, asómase a les puertes de la madriguera pa pronosticar que va a hacer muchu frío. Seis semanes más de nieve, granizu y el cutu esi que dicen que escarabiella la pellella. En Pensilvania, USA, onde los amis esos que lleven sombreru y van en carros tiráos por caballos como si vivieran en los tiempos de la carta fundacional de los Estados Juntáos, por entonces. Por eso se llama Phil la marmota, que ye la que usen allí pa saber si va a hacer buen tiempu y puen recoger los garbanzos. Pero, aunque sea en el este de los EE.UU., esi pronóstico debe de valer también p’aquí porque hoy, martes que-í doy a la tecla, AEMET  diz algo parecío y pon en alerta a to la región asturiana hasta el domingo, con temperatures bajo cero y unes neváes del copón, de cinco o seis metros. Yo no se si estos de la Agencia Estatal de Meteorología habrán dicho eso porque lo vieron en el satélite d’ellos o porque se fíen más de los mensajes de la marmota americana. No se.
Phil, que vive en un pueblu que se llama Punxsutawney, sale del chalé onde duerme el 2 de febrero de to los años p’hacer un pis y de pasu mirar cómo ta el tiempu y dicen que si al salir ve su sombra ye que va a hacer malo. Y pa ver eso y dar testimonio d’ello esti añu juntáronse 11.000 punxsutawneyenses, porque la marmota sabe muncho de meteorología pero no sabe hablar tovía. Esto hácenlo en esi pueblu de nombre impronunciable desde el añu 1887 y, por lo que se ve, la marmota acertó casi siempre. Cuando durmió bien. Debe ser pariente del pulpo aquel del mundial de Suráfrica. Así que los meteorólogos tan acojonáos y no-í lleven la contraria. Y el tiempu tampoco. ¡Menudos son los pensilvanos pa estes coses!
Así que no-í arriendo la ganacia al mi sobrín que marcha p’allá esta semana. Va tener que llevar calzoncillos marianos y les tables de esquiar, o raquetes d’eses de andar po la nieve. Y un termo con muchu caldo, que dijéronme que allí sólo beben Pepsi. Y aprovechando que t’allí que mire a ver si puen prestái a Phil pa tráela p’acá y dayos un descansu a los expertos de AEMET que no dan una en clavu. Va a ser difícil, pero siempre pue dayos el cambiazu a los americanos y colocayos un conejo licenciáu en geografía.

sábado, 7 de febrero de 2015

TSIPRAS Y LA TROIKA



Las negociaciones griegas por Europa



El nuevo primer ministro griego, Alexis Tsipras, recorrió media Europa esta semana en busca de apoyos al proyecto prometido en su campaña electoral para afrontar su difícil situación económica. Londres, París, Roma, Bruselas y por último Berlín. En compañía de su ministro de finanzas presentó una propuesta de espera y de pago de su deuda en acomodación al futuro crecimiento del PIB del país. Parece que no planteó nada de reducción o quita sino sólo un alargamiento de los plazos, y en los tres primeros casos obtuvo buenas perspectivas. Y es normal, Cameron no está dentro de la zona euro y, en cierta forma, el asunto heleno le es indiferente y, por el contrario, tanto Hollande como Renzi pasan por una situación poco menos que similar a la de los griegos y no les disgustaría que éstos sentaran un precedente. Sin embargo no fue igual el recibimiento que tuvieron por parte de Juncker, presidente de la Comisión Europea, y de Shäuble, ministro alemán de finanzas. Ambos exigen que Grecia cumpla lo pactado por anteriores gobiernos y mantengan los planes de ajuste acordados porque no en vano los helenos están creciendo más que algunos países de la zona euro, según los alemanes. De manera que, como donde hay patrón no manda marinero, los de Syriza tendrán que pasar  por lo que quiera Ángela y seguir soportando las visitas y auditorías periódicas de los de la Troika, que es lo que más les envenena ya que son unos tecnócratas que lo miran todo con lupa. Y Duke se pregunta a quiénes querían que enviasen los de la Comisión Europea, el BCE y el FMI, ¿a Pepe Gotera, Mortadelo y Rompetechos?
Así es que cuando en nuestro país los sondeos arrojan un avance cada vez mayor del partido de Pablo Iglesias hasta situarles tan solo cinco puntos por debajo de los de Mariano, en claro perjuicio de los socialistas, los españoles -tan enrabietados con esto de la crisis- deberán de ir pensándose muy bien la orientación de su voto en este año comicial, porque si Grecia se sale del euro en última instancia -y es  que, además, los alemanes quieren echarles, según palabras de Shäuble- un eventual gobierno de Podemos, en solitario o con apoyos de izquierda, nos situaría con toda seguridad en una tesitura muy parecida a la de los helenos. Con una crisis del copón, la firmeza de quienes gobiernan Europa y una Troika que tirará del cinturón hasta el último agujero.

jueves, 5 de febrero de 2015

EL CORTADEDOS



Para entenderse con la administración

Amputarse parte de un dedo porque un concejal no te reciba no está en la mente de cualquiera. Hay que tener mucha imaginación y muchos güevos para hacerlo. Un hacha y un dedo los tenemos todos, o casi todos, y el país está lleno de concejales que no te reciben, ni lo van a hacer aunque te cortes el pescuezo, pero tíos con la testiculina necesaria para cortarse el apéndice dactilar debe de haber solo uno, y está en Asturias patria querida. El caso es que a este chaval avilesín le salió bien la jugada, dado que de inmediato el ayuntamiento se ha puesto a revisar el expediente de su licencia, al menos lo airearon en presencia de la esposa del autolesionado y parece ser que, al momento que le doy a la tecla, le ha sido aprobada. Lo que no nos cuadra es que, ahora que lo ha conseguido, pida que le devuelvan el dedo, que es lo que ha dicho en una entrevista concedida a este periódico. Pero bueno, macho, ¿y qué vas a hacer?, ¿cortarte otro dedo para que te devuelvan el primero? Porque con esos antecedentes eres muy capaz de hacerlo. Además, ¿no se lo habías entregado al funcionario para que, a su vez, se lo diera a tu amigo el concejal? Pues a lo hecho pecho, tío. Total ¿qué más te da un dedo más que menos si habías amenazo con seguir?, y ¿quién te dice a ti que el edil este no colecciona dedos a cambio de licencias municipales? Además, no se pué entrar en un edificiu públicu con un hachu pa cortar estilles y deos, y menos si quiés ver al tu amigu el concejal.
Hasta aquí parte de lo relatado en nuestra columna de 11 de octubre de 2011. En ella lo habíamos anunciado y el avilesino ha vuelto a las andadas. En esta ocasión se ha cortado un pulgar ante la policía local de la Villa del Adelantado, después de haber sido detenido por conducir ebrio y resistirse a la autoridá competente. En lugar de una licencia tenía una multa por delante y seguramente un juicio en ciernes, y eso que el primer dedo que reclamaba no le fue devuelto por lo que esta vez lo dejó colgando y se lo llevó con su propia persona. La que le va quedando. De manera que Duke no sabe que es lo que se cortará cuando tenga otro contencioso con las autoridades. ¿Será capaz de cortarse los cataplines cuando comparezca ante el juez y ponelos en la mesa como hizo con el concejal? O como decía un amigu míu, ¿será capable? No se puede andar por la vida así, tío. Con hachu y sin deos. ¿Qué vas meter en la nariz ahora?

lunes, 2 de febrero de 2015

AGUASPARA



El paraguas de burbuja

Fíjate tú si los de esti periódicu son listos que, cuando se dieron cuenta que en esti invierno no va a parar de llover, acaben de sacar un paragües al mercao la mar de guapu. “De burbuja”, lu llamen, como la inmobiliaria. Eso quier decir que el techu de esi complemento ye trasparente pa que veas cuándo para y pa que los chismosos y cotillas que tan asomáos a la ventana vean quién pasa por la cera, que hasta ahora no lo sabíen,  quedaben intrigáos y no podíen contaí a la vecina que Maripuri tenía un paragües de rayes, y tóu desvarilláu. Pero el casu ye que lu saquen  con la banda lateral en cinco colores distintos. Uno pa cada día laborable porque, a partir de ahora, los sábados y domingos non piensa llover. O si llueve por casualidá habrá que sacar el grandón, el familiar que vale pa la prole. Que tan les coses muy mal y no hay pa que se ateche to la tropa. Además, de pasu, hacen publicidá. Porque la gente, al ver a uno o dos con esi paragües, sabe que leen La Nueva España. Ye lo que los economistas llamen márqueting avanzáo. Así que ya podéis ir corriendo al quiosco a compralu, no vos vayáis a quedar sin él, que vais mojavos.
A parte d’eso, tien una ventaja muy importante, y ye que cuando se pon a llover sin avisar y vas sin él, pués mangalu de cualquier paragüeru sin temor a que lu reconozcan por la calle. Porque además de ser de burbuja ye despersonalizáu, o, lo que ye lo mismo, que ta clonáu del original y lo único que cambia ye el color y el paisano que va debajo. O la moyer. De manera que pues llevalu con tranquilidá porque, como hay tropecientosmil igual, no van parate por la calle pa llamate robaparagües, no. Y si te lo llamen sólo tienes que decir que-í lu compraste a Ceferino y que te costó siete mortadelos menos cinco céntimos, más el periódicu y el cupón. El de los ciegos no. Que hay que tar enteráu pa atechase impunemente y presumir de modernu y variáu. Yo ya encargué dos de cada color. Uno pa mí, y otru más pequeñu pa Duke que, por si fuera poco, hácenlos de dos talles. Pa perros grandes y pa perros pequeños.
Ahora solo faltaba que parase de llover y no podamos estrenalu, cagondiez. Pero ye igual. Vale pa to les estaciones del añu y digo yo que algún día lloverá. ¿O no? Seguro que en verano llueve la de su madre. ¿Vais a ir a la playa sin el aguaspara esi?