domingo, 23 de octubre de 2016

PERLAS PODEMITAS



Las cosas de Pablo Iglesias



Mientras socialistas y populares se quieren y se abrazan en vísperas de un Comité Federal que, sin duda, aprobará la abstención a la investidura del Mariano en funciones y entretanto éste espera pacientemente ver pasar el cadáver socialista sentado a la puerta de Génova, los de Pablo Iglesias campan a sus anchas por la geografía hispana difundiendo soflamas populistas que nos tienen verdaderamente asustados. Porque el ínclito ha prometido un sueldo de 655 €uros mensuales con más dos pagas extras a la población reclusa del país; porque ante la eventual, y más que segura, proclamación de Rajoy han pedido a los ciudadanos que tomen la calle y, entre otras perlas, porque su propio líder -que no quiere cesar de salir en los medios (los que sean)- ha manifestado que el boicot a Felipe González en la Autónoma de la capital “es un síntoma de salud democrática”. Duke diría que ese reventar un acto universitario es un escrache y, hablando de síntomas, uno que denota una enfermedad antidemocrática, es decir todo lo contrario de lo que propugna el de la coleta.
Porque, vamos a ver señor Iglesias, parece que usted pretende premiar a violadores, asesinos, terroristas y ladrones, e incluso a los de guante blanco, esos a los que ustedes tanto condenan, mientras que a miles de  parados, y paradas, se les niega el pan y la sal y no perciben ni una mínima ayuda de las arcas públicas, ¿o es que quiere convertirles en delincuentes para que cobren algo? Y ¿de dónde piensa usted sacar la viruta, don Pablo? Por último, ¿es usted tan civilizadamente demócrata que llama a la asonada callejera cuando los resultados de las urnas y los pactos van contra sus espurios intereses?, ¿cómo tomará la calle, con bazokas y kalashnikov, o haciendo más escraches a aquellos que no piensan como usted y los suyos? Los españoles ya no tragan, y no quieren convertirse en una república bananera donde la cordura y la paz social brillen por su ausencia. No engañen más y tengan mucho más sentido común y, sobre todo, democrático.

miércoles, 19 de octubre de 2016

SUCEDE Y PAGA



El impuesto de sucesiones



Para esto no somos europeos, o lo somos poco. Esta es la igualdad entre los españoles que proclama la nuestra Constitución y también una de las muchas consecuencias que ha traído consigo el traspaso de competencias del Estado central a cada una de las diecisiete autonomías en materia tributaria. Que cada una de ellas legisla según su antojo y necesidades de tesorería. Nos referimos al impuesto de Donaciones y Sucesiones que en Asturias es el más elevado del país. Y la ciudadanía clama por su eliminación, como ha ocurrido en algunas comunidades -por cierto, gobernadas por los populares-, o la reducción del tipo impositivo que, en nuestro caso, alcanza más del 80 % cuando hay una masa hereditaria importante y quien está llamado a suceder es un pariente lejano, de manera que muchos asturianos se vean obligados a renunciar a sus derechos hereditarios porque carecen de medios para afrontar el impuesto. Una verdadera barbaridad y un auténtico atraco legal.
La presión de la calle, con más de cien mil firmas cosechadas protestando por tal dislate, ha hecho que el partido gobernante haya asegurado en estos últimos días que procederán a la revisión a la baja del tipo, pero mucho nos tememos que el descontento seguirá en pie. Para más inri el portavoz de IU ha manifestado que este impuesto ya existía en Egipto hace más de dos mil años. Igual que las pirámides. ¿Y qué?, don Gaspar. Mejor nos comparaba usted con países de nuestra cultura y entorno porque, en definitiva, que una persona haya trabajado toda su vida como un negro para hacer un capital, grande o pequeño, y que a su muerte vaya a parar a las arcas públicas, en todo o en parte, y dejar a su familia privada de disfrutar del producto de los sudores del causante, es un atropello que hasta el Tribunal Europeo ha declarado ilegal. Urge su eliminación. Al igual que urge que ustedes se pongan a ello de una vez y dejen de marear la perdiz. Digan menos y hagan más.

domingo, 16 de octubre de 2016

LIMPIAR LAS ENTRAÑAS


La Gestora del socialismo 


El primer mensaje del flamante presidente de la Gestora elegida por el Comité Federal del Partido Socialista, Javier Fernández, es válido para todos los partidos del arco parlamentario español. El de Mieres del camino, siempre prudente y parco en palabras, dijo claramente que lo primero que su partido necesita es una limpieza de entrañas, es decir extraer de su seno todos esos pactos, conciliábulos y malas babas que vinieron existiendo hasta ahora. Acabar con los bandos, Sanchistas, Susanistas, críticos, acomodados y toda esa fauna intestina que pulula en su partido. Y Duke viene a añadir: “y en todos los demás partidos”. En una sola expresión, desterrar toda la mierda que, casi desde tiempo inmemorial, ha crecido en el interior de todas las formaciones políticas.
¡Harto difícil lo pone usted, señor Fernández! “Primero España, luego el partido y después las personas”, decía el fundador del PSOE, Pablo Iglesias. Pero ese altruismo y esa amplitud de miras, como se dice ahora, la inmensa mayoría de los políticos se la pasa por el arco del triunfo. Primero son ellos, luego ellos y al final ellos mismos. Servirse y no servir. Es algo que se ha visto a las claras en el Comité pasado, en la calle y en las redes sociales. Los insultos como “traidor”, las descalificaciones como “vendido” o “fascista” y los enfrentamientos dan paso a aquello de las dos Españas que creíamos enterrado para siempre. A cargar las culpas al PP, a Podemos y a todo lo que no es el puño y la rosa.
Es por ello que estoy convencido de que la solución para este país es que cada uno limpie su propia casa y permita a sus oponentes que limpien la suya. Y que absolutamente todos lo hagan, proscribiendo el “y tú más” para siempre. Que cada uno se ocupe de sus asuntos y, sobre todo, de los asuntos de los ciudadanos que ya están hasta el moño de luchas internas y peleas externas. Y mucho nos tememos que seguirán estándolo en el futuro próximo aunque quisiéramos equivocarnos y que todos tomaran buena nota de las palabras del Presidente Asturiano.

lunes, 10 de octubre de 2016

AHÍ VIENE LA PLAGA



Polillas en el Eo


 Vien de Tegucigalpa y gusten-í les patataes. ¿Alguno de vosotros estuvisteis en Guatemala últimamente? Porque igual esi bicho se vos metió en la maleta o en el bolsu el pantalón y llegó de incógnito polizón al aeropuerto de Santiago del Monte cuando no había niebla. Ye la polilla guatemalteca, dicho en científico la “Tecia solaminova” que ta comiendo to la cosecha de patates de la zona del Eo y Santirso de Abres (eso ye porque-í abrieron), y ahora tienen miéu a que, cuando acabe, emigre pa otres comarques vecines, incluides les gallegues y acabe con el tubérculo que tan bien acompaña al pulpo y los grelos. Claro que si hubiera habío niebla en Ranón, a lo mejor acababa en Lavacolla o en Bilbao, vete tú a saber. Pero vino p’acá porque ahora en el aeropuerto de Asturias no piensa haber niebla de ahora p’alantre cuando instalen un sistema de última generación que cuesta un pastón y no va a dejar que entre la niebla ni la puta polilla esa. Y ye que aquí entren inmigrantes muy raros. Primero la mosca cojonera, luego la avispa asiática y ahora ésta. Y los del Eo no saben qué hacer con élla. Tan negros, pensando en traer monos feroces pa combatila, pero no ye así. Tan equivocáos. Duke ya yos mandó un correo eléctricu d’esos pa deciyos que eses plagues extínguense con trampes de feromonas. Que no vos enteráis.
Y, aunque también pueden poner redes pa que no entren en les huertes -como hicieron los judíos en la franja de Gaza-, Duke piensa que lo mejor ye cojeles, abriyos la boca y fartucales de patates con jabalí, que d’esos hay munchos. Y así mataben los dos jodíos bichos de un solu tiru. De pasu daben un avisu a los futuros navegantes pa que lo pensaran dos veces antes de venir p’acá sin pasaporte, jodenos la cosecha de patates o salir del monte a la carretera sin permisu de circulación y carné de conducir. Con el beneplácito del Seprona, claro. ¡Les coses que hay que ver!


miércoles, 5 de octubre de 2016

ZIGZAG



Jabalíes en la carretera



Se trata de la última moda en la autovía del Cantábrico y de otras muchas vías asturianas como la Minera y alguna que otra urbana, como hemos tenido ocasión de comprobar no hace mucho tiempo en pleno centro de la capital. La ha implantado un ciudadano de Villaviciosa al encontrarse con cuatro jabalíes mientras conducía. El hombre, que sin duda está avezado a practicar el slalom en las pistas de Pajares y San Isidro, zigzagueó por entre los salvajes animales, sorteándoles y evitando de esta manera olímpica el provoque de un gochicidio (tres de ellos estaban muertos) y unos cuantos abollones en su coche. Toda una hazaña merecedora de las tres medallas y un diploma olímpicos.
Y es que si tienes la desgracia de pasar por un percance como el del maliayés, no sabes esquiar, y te los cargas o les haces pupa, puede caerte hasta el pelo de los alerones. Si además se te ocurre cargar al animal en el maleteru pa que la mandakari lu guise con patatinos, y los de la menetérica te ven hacelo -porque tienen unos prismáticos de la virgen o un pacto con los del Havel-, entós puén hasta mandate a galeres. Andan por todos lados, están protegidos y no se pueden tocar, ye lo que hay. Por eso los ganaderos y agricultores ya están pidiendo que se les permita abatirlos cuando entren en fincas privadas. Que lo dejen lleno de tapinos que hay que volver a asentar, como están haciendo en el parque de La Fresneda. De manera que cualquier día vas a oir que te piquen a la puerta de casa, “toc, toc…”, abres y ye una familia de jabatos que vienen a pedite asilo domiciliariu. Como los sirios. Y vas tener que dejalos entrar cortésmente y con cara de risa, invitalos a comer, al café, la copa y el puru. No sea que lleguen los del SEPRONA y te metan el puru a tí por violar el Tratado Schengen esi que autoriza la libre circulación por territorio européu. Algo que debe valer también pa los gochos salvajes que, por lo que se ve, están más protegidos que los ciudadanos de a pie. ¡Díztelo Duke, Giro!