viernes, 4 de noviembre de 2011

LO QUE CUENTA YE LA NÓMINA

Las necesidades en tiempos de crisis
Pues claro que sí, sobre todo en los tiempos que corren en los que, abultada o no, el simple hecho de tenerla ya es toda una suerte que cada vez tienen menos personas. Uno de cada tres parados europeos es español. Ahí es nada. No hace muchos días un empresario me confesaba que su gran suerte era ser propietario de los inmuebles donde radican sus negocios, de no ser así estaría abocado al cierre porque “o pagas rentas y alquileres o pagas los sueldos de tus empelados; todo ello es imposible”, me aseguraba. De tal forma que quienes tienen trabajo y pueden contar con un dinero fijo a fin de mes ya se cuidan muy mucho de estirarlo en prevención de lo que está por venir, como si fueran tiempos de hambruna. Que lo son. Hasta el punto de que quien necesita cambio de coche, porque vive de él y el que tiene le ha cascado, se compra uno de segunda mano, y quien necesita lavadora o frigorífico nuevo acude a los cada vez más abundantes mercados de electrodomésticos con taras. Y así con todo, las vacaciones, la ropa de temporada, el calzado…, y lo que ya es más grave, la alimentación. En lugar de solomillo o chuleta de ternera, la pechuga, los muslos y alas de pollo están que te mueres. Lo mismo pasa con los pescados, las frutas, las bebidas… Pero, ¿qué voy a contarles que no sepan ustedes ya?, incluidos los pensionistas que hasta no hace mucho daban por ciertas y seguras sus percepciones y ahora, con ellas congeladas, empiezan a dudar del futuro más próximo y a estirarlas como si de chicle se tratara.

Los que están al otro lado, quienes no tienen trabajo, se buscan la vida como buenamente pueden. Como simples comisionistas en contratos mercantiles que en gran parte de los casos resultan leoninos o en la que ha dado en llamarse la economía sumergida que, esa sí, cada día tiene más adeptos y accionistas. Los chollistas. El pintor, el albañil o el fontanero que han quedado al paro, porque en el paro está la construcción, y hacen sus pinitos a un tercio del precio habitual para poder llevarse a casa unos mortadelos que compren el pollo y la parrocha de los que antes hablaba.

Y como hay que comer, algunos que no tienen ni lo uno ni lo otro, que carecen de sueldo y de ingresos eventuales, y también de prejuicios asaltan a quienes sí lo tienen. Cada vez proliferan más los rateros y ladronzuelos de supermercado. Esos pequeños hurtos que, siendo eso, suponen un quebranto importante en la cuenta de las empresas del ramo. Y también los robos en almacenes, naves o domicilios particulares. Sin ir más allá, ayer entraba a tomar un café en un bar y, a mitad de conversación, escuché a un hombre cómo explicaba a la parroquia que le habían entrado a robar en su casa del pueblo y que, habiéndose dado cuenta de ello, avisó a la policía que se presentó rauda en el lugar deteniendo a un joven. El caso es que, afirmó, marchó de allí antes que los agentes porque, según decían, no había por donde pillarle. Les da lo mismo, concluía enfadado, “lo que cuenta ye la nómina”. Si te grapan a ti o a mí en una de esas prepárate que te cae el pelo. Desde luego este pensamiento no contiene mensaje subliminal, todo lo contrario. La pena es que cada vez queden menos con un libramiento a fin de mes.

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miércoles, 2 de noviembre de 2011

A TOMAR POR SACO

Después de la elecciones
Esto que les cuento hoy me recuerda aquellos tiempos de la Universidad, cuando teníamos un examen. Quienes sabían tanto o más que el profesor y quienes no tenían ni pajolera llegaban tranquilos, como si con ellos no fuera el asunto. Los demás, con los nervios a flor de piel y los apuntes abiertos dando el último repaso a aquellos temas que habían quedado prendidos con alfileres. Casi todos estábamos así. Pues la semana pasada en la Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno celebrada en Bruselas ocurrió algo parecido. Vean a Nicolás entrar con cara de preocupación y a Gelines sin ni siquiera mirar a la prensa. Se esperaba una larga cumbre, tensa y de resultados inciertos. En cambio, vean a Pepeluis silbando sin partitura y con cara de angelote, previendo lo que le espera y como queriendo decir “a mí que me registren”. Y, tras largas horas de reunión y debate, lo que esperaba a nuestro mandamás -que, como alguna vez he dicho, ya no manda casi nada- era un fuerte tirón de orejas por aquello de la tasa de paro, que duplica y triplica al resto de los países de la Unión Europea. Terminado el cónclave, ha reconocido esa gravedad en rueda de prensa y, tras él, tal que una correa de trasmisión, los Blanco, Gómez y Rubalcaba.

En una entrevista de radio en la noche previa a la publicación de los datos de la EPA, el portavoz no quiso mojarse en absoluto sobre lo que era algo cantado, los cinco millones de parados. Le dejó el marrón a Valeriano que al día siguiente calificaba la situación poco menos que de crítica, mientras que Alfredo que ya no está, pero sí estuvo, proponía soluciones en esa precampaña de aperitivos innombrables de los que les hablaba el otro día. Al tiempo se discute sobre la recapitalización de los bancos y si necesitarán o no ayudas públicas. Todos han dicho que no, que se las compondrían por sí mismos. Tocando madera. De aquí a junio veremos si el erario no tendrá que aportar los miles de millones que exige la UE. Luego, el presidente de esto, con todo el gobierno alarmado y tirándose de los pelos, se va al Paraguay, a otra cumbre, a donde nadie fue, cuando ya sabe con certeza que de encumbrado nada, que saldrá a gorrazos de su nefasto y fatídico mandato.

La cuestión es que desde que se anunció la convocatoria de estas elecciones que tendremos en veinte días, nadie ha dado un palo al agua. Y eso es lógico, con los comicios en el horizonte no se pueden tomar medidas de urgencia, ni legislar, ni nada de nada. Esos sapos quedarán para el gobierno que salga de las elecciones, sea del signo que sea, que a mí me importa un cuerno porque, en definitiva, lo que este país necesita para no ir a tomar por saco es un gran pacto nacional donde todas las fuerzas políticas, empresariales, sindicales y sociales remen al unísono y en la misma dirección con el único objeto de llevar el país a buen puerto. Algo así se hizo contra el terrorismo. Si el terror, en los tiempos que corren, es la ausencia de empleos y las nulas perspectivas de mejoría, para nada sirven mensajes y promesas lectorales. Porque si no, como dijo Gaspar, en nada estaremos en seis millones. En la miseria más absoluta. 

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sábado, 29 de octubre de 2011

EL FARTUQUE NACIONAL

Prolegómenos de elecciones
A una semana escasa del inicio de la campaña electoral para las del 20-N estamos hartos ya de mensajes, proclamas, promesas y todo lo que suele rodear los prolegómenos de las citas en cuestión. Resultan curiosas las artimañas que los partidos, sobre todo los grandes, se sacan de la chistera para ensalzar sus bondades y arrastrar por el suelo las aviesas intenciones de su contrario. Este es el caso del partido de la gaviota que esta misma semana, en rueda de prensa, ha obsequiado con caramelos a los periodistas. Caramelos de todos los sabores y todos los colores. Caramelos con mensaje en el interior de sus envoltorios. Caramelos envenenados. "Dice Rubalcaba que si gana no hará recortes sociales. El mayor recorte social son cinco millones de parados", reza el papelín de uno de limón. Y mensajes similares en los de naranja, fresa, menta y fabada asturiana. Una cicuta diferente para cada sabor, para cada color. Habrá peperos que se coman los caramelos con envoltorio y todo. De igual forma, los de la rosa en el puño han diseñado una página web en la que sus usuarios, por medio de un programa de puntos, pueden obtener cosas diversas como vasos, termos, tazas irrompibles -si es que queda algo que no sea susceptible de partirse en mil pedazos- y, supongo que, también una Harley Davidson para el que junte muchos puntos, que los hay que todo el día están dale que te pego al ratón. Que son unos ratoneros. Vistos estos antecedentes a la campaña no quiero ni pensar qué es lo que inventarán para los quince días previos al día grande.

Miren ustedes, esto es exactamente igual que un banquete de boda. Antes de entrar en el lugar donde se va a celebrar empieza a salir un ejército de camareros provistos de bandejas con pinchos ignotos, indescifrables y, desde luego, curiosísimos, sabrosos y originales -como los caramelos de Mariano y las tazas de Fredy-. ¿Esto qué es?, preguntas a una guapa camarera que te ofrece una bandeja con una cucharilla de rabo corto y p’arriba como el de un boxer. Mire caballero, esto es “Steak tartar con mostaza”, puébelo. Y tú, como si supieses de to la vida qué es el steak tartar, te lo comes delante de ella y murmuras “exquisito”, poniendo cara de experto. Luego llega otro tío con la cabeza rasurada y una perilla a lo David Villa que te pone delante una bandeja con vasos tamaño chupito y, como ya no te atreves a preguntar, lo metes pa dentro y, viendo que está cojonudo, vas a mirar y resulta que es “Gamba frita en pan chino y su esencia”, y así decenas de delicias raras. De manera que pruebas de todo y de algunas cosas repites varias veces. Mientras, tomas dos o tres vinos y te llaman al comedor. Evidentemente piensas qué es lo que vas a comer si ya estás fartucu. Pero entras, te acomodas y blanco va, tinto viene, te metes entre espalda y pecho una zarzuela de marisco, un pescado y una carne con denominaciones inventadas por los ilustres chefs. Y al final la tarta.

¿Lo ven?, ¿no les ha ocurrido recientemente? Pues esas son la precampaña y la campaña electorales. Más cosas raras para acabar de fartucarnos.
  
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martes, 25 de octubre de 2011

ME LA PIDO

 Erupción en Canarias
Hay algunos que andan vendiendo la piel del oso antes de cazarlo. Hace dos días se provocaba un debate en los medios, sometiendo a la consideración de algunos especialistas en la materia una cuestión que tiene a los españoles muy preocupados. Si la eventual erupción de un volcán en las aguas de las inmediaciones de la canaria isla del Hierro origina el nacimiento de una isla, ¿a quién correspondería la soberanía sobre ese territorio?, ¿a España, a Marruecos…?, porque es que los alauíes lo reclaman todo. No hay más que recordar el no muy lejano episodio de la toma de Perejil por cuatro mustafás a quienes puso en vereda nuestra gloriosa menetérica, al alba y con tiempo duro de levante. Pues a lo que vamos, se trata de saber -pero saberlo ya- de quién va a ser esa isla, o islote, o lo que demonios se forme en el océano, si es que se forma algo, y que los isleños ya quieren bautizar como la Isla de San Borondón. Pregunta para estudiantes de Derecho Internacional Público. Y claro, para hablar sobre el tema han recabado la docta opinión de José Carlos F. Rozas, que de esto sabe lo que no está escrito pues no en vano fue discípulo del ilustre profesor González Campos, ya fallecido. No vean lo que de derecho del mar aprendimos los que también fuimos alumnos suyos. Y lo bien aprendido nuca se olvida.

Así que la respuesta es evidente. Si el pedrusco ese nace en nuestras aguas territoriales, será español, si en las de Marruecos alauí y sin en aguas internacionales no será de nadie, en cuyo caso me la pido. Y para llegar a esa conclusión técnico-jurídica no creo que sea necesario sacar a colación la figura de la "Insula In Flumine Nata". Es lógico que si una isla nace en un río por aluvión o avulsión, o por arte de magia, su propietario sería el estado ribereño o la confederación hidrográfica de turno. Lo peliagudo del tema está en que, como siempre ocurre, si la mar da a luz allí, empezará otro contencioso con los marroquíes pa que, luego, mientras discuten si ye de Juan Carlos o ye de Mohamed, llegue el ayuntamientu de Langreo y yos la expropie, que pa eso Esther ye muy lista. Después, una vez expropiá, píntala de colorines pa que destaque y sepan unos y otros de quién ye la isla y quién ye la mandakari. Como hizo con el puente esi y piensa hacer con los cinco pabellones o containers que van a poner en los Talleres del Conde un añu de estos. Que con tantos colorines en Llangréu vamos parecenos a los de les isles Malvines, o a los noruegos de Bergen, que ya quisiéramos parecenos a ellos.

Lo normal en esti casu ye que si naz la isla esa sea pa los canarios que son los que tan allí haz unos cuantos meses aguantando los olores y sin poder pescar ni bañase en les playes. Pero, pensándolo bien, ¿pa que quién los canarios una isla más?, ¿no tienen ya bastantes? Por eso ye mejor que, si Esther no la expropia, sea pa mí que no tengo ninguna. Seguro que me van a preguntar que pa qué quiero yo una isla. Pues pa hacer un parque perruno decente en un sitiu donde no pasen coches. O pa criar gochos, así no hay peligru que se acerquen por allí los gendarmes marroquíes.


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lunes, 24 de octubre de 2011

CARETA

Sobre el fin del terrorismo
 
Se supone que quienes escribimos en estas páginas debemos de opinar sobre todos los acontecimientos habidos y por haber. No va descaminada esa suposición, porque para eso estamos. Sin embargo hay sucedidos sobre los que no acostumbro a mojarme, bien porque dude o no tenga claros los antecedentes, o porque los rechace de plano, o porque si lo hago con mi subjetiva objetividad se me va a ver el culo con toda claridad, ¿vale? Desde el pasado jueves, en que los asesinos de más de ochocientos españoles dieron a conocer su último best seller, muchos de ustedes me han preguntado qué es lo que Duke piensa al respecto. En todos y cada uno de los casos de estas requisitorias callejeras me han venido a la memoria dos escenas que presencié o a las que asistí solo de forma testimonial (no podía hacerlo de otra manera como la inmensa mayoría de ciudadanos de bien). Un 25 de septiembre de hace nueve años, el cuerpo de Juan Carlos Beiro Montes era introducido en la Iglesia de Sama, acompañado de su viuda, sus padres y una retahíla de políticos. Presidente y Jefe de la Oposición de aquel momento estaban allí, como no podría ser de otra forma. Aznar y Zapatero, más algunos que hoy son los próceres o están a punto de serlo. A mediados de julio de 1997 hubo otras escenas en todos los pueblos y ciudades de este país, incluido éste, dando testimonio de repulsa, de asco y de hastío por el vil asesinato del joven, y previamente secuestrado, Miguel Ángel Blaco, concejal de Érmua. Y con estas escenas indelebles en mi memoria, y en la de millones de españoles, ¿me preguntan qué opino?

El propio candidato de los socialistas lo decía el mismo jueves del comunicado. “La historia la escriben las víctimas”. En consecuencia, cuando más de medio país, y los medios de comunicación, y la curia, y la madre que lo parió…tiran voladores por la noticia, pregunten ustedes a la esposa e hijos y a los padres de Juan Carlos Beiro cómo han recibido el puto comunicado de la innombrable. Y también a la familia de M.A. Blanco, y de Lluch, y a la cruelmente amputada Irene Villa… ¿En qué se diferencia el término “permanente” que han anunciado en enero, al término “definitivo” con el que ahora han encandilado a la tropa? Aunque todo el mundo lo celebra, eso da para mucha literatura periodística. Especulemos pues, que diría el vasco.

Duke no especula. Es un teórico. Estos fulanos -que se autodenominan patriotas o nacionalistas vascos, o como coño quieran llamarse- nunca han dicho una verdad en muchas décadas de extorsiones y viles asesinatos. ¿Qué nos hace pensar que en esta ocasión van en serio? porque, como siempre, han salido encapuchados y con su fatídico logotipo del hacha y la serpiente detrás de ellos. Se han puesto su car-ETA. No me lo creo, en serio. Y ojala me equivoque, algo que me alegraría. Todo lo dicho no supone que participe de ciertas opiniones como las del exministro Mayor Oreja que ha sugerido un contubernio con el gobierno actual por aquello de las elecciones que tenemos a un mes vista. Expresiones como esas me dan asco. Sinceramente. ¡Ah!, y eso de Fredy de “Les hemos quitado las armas, ahora les quitaremos los votos” está por ver. Dejemos los electoralismos a parte.

Un día salió de estas tierras de Asturias Juan Carlos Beiro Montes, para servir a los demás... (Homilía del, por entonces, Arzobispo, Carlos Osoro)

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