jueves, 1 de julio de 2010

BIEN PAGÁ



Con el final de las fiestas sanpedrinas termina el mes de junio y empieza el verano real que en Langreo terminará el 8 de septiembre con las fiestas del Carbayu. Largo verano, voto a bríos. Unos se van el mes de julio y otros el de agosto. Algunos ambos meses, ¡qué suerte! En las circunstancias por las que pasamos, los más se quedan aquí. A verlas venir, a contemporizar y esperar tiempos mejores. Los que mandan, dicen que se quedan a trabajar, a luchar contra los problemas, a preparar la huelga…, pero ¿alguna vez han estado?... Casi mejor que se vayan también. Los dos meses, o para siempre. Su ausencia no se notará, igual que no se notó la presencia del colegiado argentino en el partido con los lusos de hace dos días. Al final no es necesaria la presencia de un árbitro que no sabe lo que se trae entre manos. Los implicados descansarán y se dedicarán a jugar o, como antes decía, a verlas venir.

Y lo primero que veremos venir es el incremento del IVA, disfrazado de talante. Hasta hoy pocas protestas hemos oído: “Total un 2 % más, no ye ná. No se nota”. A partir de hoy nos vamos a cagar en tó lo que se menea, en el IVA, en la UE, y en la madre del que lo inventó. Si un dos no ye ná, ¿por qué lu ponen?, vamos digo yo. Porque ye un dos más sobre el pan, la leche, la carne y el pescao -pa que no se celen los que celebren la semana de su orgullo-, los coches y la gasofa, los pisos, les escritures y los honorarios de los notarios, registradores, la sidra, la leche condensada… y tal y tal. Y ye que de tan mala leche que vamos a empezar a ponern
os, se nos va a condensar hasta ponérsenos dura, como la cara que tienen los que lo decidieron, y no porque estemos emocionados, excitados o salidos, sino por todo lo contrario. No sean ustedes mal pensados. En estos tiempos esta subida va a ser tan bestial que nos vamos a enterar de lo que vale un peine (más el IVA). Si hasta ahora nadie ha movido un dedo y no hemos abierto la boca, a partir de ahora estaremos en un bostezo permanente. Al tiempo.

También asistiremos al advenimiento de las subidas con vaselina. La subida del butano, del propano, del mengano y del zutano. Todo disfrazado de talante y como si su justificación estuviera en el valor añadido, en el incremento inflaccionista o en la llegada de la Roja a los Cuartos de Final. No lo crean. Ye to mentira. La única justificación que hay ye que tienen que paga-i un pastón a Belén Esteban que va a ganar más que el Presidente ZP y la Vicepresidenta De la Vogue juntos. Porque en esti país la ignorancia y el atrevimiento tienen que estar bién pagáos, porque si no la gente vuélvese lista. Y claro, exige. Si no ahí tienen a la Pajín y a la madre que la parió, a la Aído y a toda la retahíla de zopencos e incompetentes recién salidos de fábrica que han puesto en los gobiernos, ayuntamientos, empresas públicas y otros engendros oficiales. ¡Aggg..!

Imágenes obtenidas de Google

martes, 29 de junio de 2010

BALDOSAS ASESINAS


Igual que un pincel salía yo para el Pregón de las Fiestas de San Pedro. Zapatos nuevos, traje y corbata, y colonia de esas que una gota te vale más que una botella de Dom Perignon. Mi mujer al lado, guapa, elegante… ¿Qué voy a decir de cómo iba la mandakari?, a tono conmigo y con olor a jazmín. No podíamos ir de otra manera ya que estaríamos con la flor y nata de la sociedad langreana. Ya íbamos algo apurados por aquello del último retoque de labios y la raya del ojo cuando poco antes de llegar al salón de la solemne ceremonia mi insensato pie derecho se posa sobre una baldosa mal asentada y despegada con el catastrófico resultado que excuso mencionar. Al tiempo que recibía la salpicadura de agua y barro en mis zapatos y pantalones, también sentí en mis carnes una bofetada como un estallido. ¿Por qué no mires dónde pises?, mira cómo acabes de ponéme. Cago en tó. Pero mujer ¿qué culpa tengo yo, no ves que la baldosa está suelta? Pues ahora a ver qué hacemos. ¿No pensarás ir ahí con estes pintes?, me dice encolerizada. Entramos en alguna cafetería a limpianos, le respondo. Tú estás mal del tarro, ¿qué pienses que vamos a limpiar con les trazes que tengo? Llévame pa casa. Pero cariño, que no nos da tiempo, que falten diez minutos pa que empiece. Pues que esperen, dice sin posibilidad de réplica.

Volvemos a nuestra casa y nos cambiamos de ropa. Otro traje, otros zapatos, otras medias, otro vestido… Pasan veinte minutos y estoy listo y dispuesto a irme. Ella sigue en el cuarto de baño. Churri, ¿fáltate mucho?, venga que eso ya debió de empezar. Un cuarto de hora más, y no sale. Pero bueno, ¿no me dirás que estás pintándote otra vez? Pues claro, ¿no ves que el maquillaje de antes no me va con esti vestidu, el bolsu y los zapatos? Vale, vale, pero date prisa. Mientras la espero y echo un pitu, Duke, maquiavélico, me pregunta si la alcaldesa no habrá pisado también esa baldosa. No estaría nada mal.


Llegamos al Pregón una hora después de haber empezado. El salón repleto
de gente engalanada nos mira, susurrando y comentando nuestra descortesía. Ante el atril, el Pregonero interrumpe su disquisición y espera a que hayamos tomado asiento para reanudarla. Como un tomate estaba yo, se me había acalorado hasta el paladar. Mi mujer, con la cabeza bien alta, me dice: “Y esos, ¿qué miren?, ¿tenemos monos en la cara o qué?”. Termina el acto y, ya más tranquilos, salimos al exterior de la sala. Tocan los saludos y reverencias. En ello estamos cuando, sonriente, se acerca a nosotros un viejo amigo. Mi mujer se pone pálida. “Os presento a mi esposa…”, nos dice. Incrédulo, al tiempo que la saludo, veo que lleva un vestido igual que el de la mía, que ha jurado no volver a más pregones. Todo por culpa de una baldosa. Le he puesto una cruz, procuren no pisarla.

Imágenes obtenidas de Google

sábado, 26 de junio de 2010

QUE LA DEJEN DONDE ESTÁ


Si yo fuera porteru de fútbol gustaríame que la muyer fuera conmigo a los partidos. ¿No va Sofía con el Rey a les inauguraciones? La muyer tién que estar dónde el paisano. Hombre, tampoco va a metése dentro el campo, pero detrás de la portería está bien, y de pasu trabaya, que la cosa tá mu jodía. Además, ¿no dicen que cuatro ojos ven más que dos?, pues los güeyos que tién la Carbonero tién que velo tó en cinemascope y 3D, así a Casillas no lu pillen despreveníu los delanteros contrarios: “Iker cuidao con el “8””, “Cari el “7” tira los penaltis a la derecha”, “Mancástete vida”... Así para cualquiera, y el nuestru, que dicen que ye el mejor del mundo, más tovía. A ver por qué no pué estar esa neña detrás de la portería, con lo salá que ye. Lo que pasa ye que la gente ye envidiosa por naturaleza y tienen que metése en to con tal de llevar la contraria. Claro, entre cien o doscientos periodistas y fotógrafos que hay en la línea de fondo sáleyos una que quita el hipo y pónense como burros, no se enteren, pierden les istantánees y luego échen-i la culpa al porteru y a la moza, que son los únicos que tan trabayando.

Los que no podemos ye criticalo los seguidores de La Roja porque esta guaja, que tá informá, pué servir además de correo pa Del Bosque. ¿Que el Jefe quier que se saque en largo?, a la Carbonero. ¿Que quier que pierda tiempu porque tamos ganando?, a Sara. ¿Qué hay que ir a rematar un corner porque tamos perdiendo y termina el partido?, a la mandakari del porteru, y ella corriendo pa la otra portería pa contalo: “Casillas remata un corner en el tiempo de descuento y clasifica a España para cuartos”. En fin, que no fue mala la idea del seleccionador de poner esi bombón ahí de apoyu. Si los delanteros contrarios se despisten y apunten a otru lao, que se jodan. Mejor pa nosotros.

No, va ser mejor llevála pa los estudios con Jorge Javier a decir tonteríes y entrevistar a los y les frikies, macarras y tontolhabas que pasen por allí to los días. Que la dejen donde tá, que ahí hazlo debuten. Aunque algunos protesten. ¿No ye periodista?, pues que informe y de pasu que cuide del nuestru guardameta no vaya a ser que la pifie y por culpa d’él tengamos que volver pa casa. Eso si que no, si Iker encaja algún baúl corre el peligru de quedáse sin prima y sin moza porque va a ponélu a pan y agua. Así que, por la cuenta que-i tién, vale-i más amarrase los machos y mirar de vez en cuando p’atrás pa ver si la Santa tién buena cara o no. Lo importante ye lo que diga la mandakari y Tele-5. Los otros medios y periodistas que hagan lo que quieran y que sigan criticando que, mientras tanto, la portería de España va estar bién guardá por el mejor porteru del mundo y por la reportera. Duke dizme que va ser mejor que esto no lo lean los fifos porque igual nos acusen de hacer trampes. Ya saben, lo de porteru y reportera. Así no hay quien nos meta un gol. Je, Je…

Imágenes obtenidas de Google

jueves, 24 de junio de 2010

SER O NO SER


“To be or not to be, that is the question”. Efectivamente ese es el problema y no es una invención de William Shakespeare, Sespir pa los amigos. Eso de votar ye la hostia. A ver: por qué se abstién el PP en lo de la reforma laboral. Mira Rajoy, o te gusta o no te gusta, pero eso de decir que vas a poner unes cuantes enmiendes, o ye pa despitar al contrariu o ye pa nadar y guardar la ropa. A Duke parez-i que ye pa despistar y, a la vez, mientas nades…, ya sabes, to a buen recaudu. Eso no convence a nadie, ni a los más recalcitrantes de tus seguidores con carné. Mira Mariano, les coses son blanques o negres. O yes o no yes, y tú, como gallegu, entenderaslo, o no. Lo gris inventolo ya Zapatero, no quieras tú reinventalo poniéndo-i una cereza encima. Estás mandando mensajes confusos a los españoles y, nuestros conciudadanos se merecen más respeto. Vamos a ver a ver señor Rajoy, ¿usté cree que ye normal que se abstengan 173 diputaos para aprobar una reforma que vienen criticando desde hace quince días y con la que no están de acuerdo? A nosotros no nos parez normal y, además, creemos que los más consecuentes en toda la bancada de la oposición parlamentaria fueron los de ER que votaron en contra. En conclusión, ¿qué significado tiene la abstención del PP?, pues ni más ni menos que un lavado de manos como Poncio. “Que caiga sobre los socialistas la responsabilidad de esas medidas”.

Hace unos días, refiriéndonos a las abstenciones habidas con respecto al famoso decretazo de medidas económicas, decíamos en estas páginas que “Por eso, en el caso que nos ocupa, la interpretación correcta de su abstención no es otra que su propio interés. España les importa un carajo con tal de de que ellos tengan lo que desean…”, y esta expresión es perfectamente aplicable a la reforma laboral. Da toda la impresión de que el asunto les quema en las manos a todos. Hace dos años que se habla de la necesidad perentoria de proceder a una nueva regulación del mercado de trabajo. Estando todos de acuerdo en esta premisa, durante ese tiempo Gobierno, Patronal y Sindicatos han estado negociando, o haciendo que negociaban, para al final, pese al ultimátum del Gobierno, dejar las negociaciones en agua de borrajas. “Mejor que lo resuelva el Gobierno”, “que él se ensucie las manos. Nosotros ya iremos a la huelga”. Y la venían anunciando antes de retirarse de la mesa. Ahora han decidido convocarla para dentro de tres meses. “Largo me lo fiáis”, que diría el Tenorio. La cuestión estaba predecidida y amañada.

Todo este tinglado huele a chamusquina. Talmente parece que todos los figurantes de este circo político se han conchabado para arropar a Zapatero en su cruel martirio. Al final llorarán como mujeres lo que como diputados no supieron defender. La conjura de los necios.

Imágenes obtenidas de Google

martes, 22 de junio de 2010

DESCANSO


Corren tiempos que no son propicios para alegrías y dispendios. La política de este país, que en ocasiones todo lo domina y a todo afecta, es errática y adolece de una tristeza e indefinición como nunca había tenido en tiempos de democracia. Y ya han pasado años. La duda y la incertidumbre se han apoderado de la ciudadanía hasta el punto de que nadie tiene seguridad sobre lo que pueda depararle el futuro en lo más fundamental, su trabajo o su pensión, dejando a parte la salud, claro está. Cuando empieza un verano esperado, por aquello de darnos un respiro del agua y del frío, también todos anhelamos un descanso de la meteorología, de políticos, sindicalistas, Belenes Esteban, Jorges Javieres, Pantojas y demás personajillos que pululan por ahí dándonos la vara sobre alguien que solo les interesa a ellos y a las marujas, con todos nuestros respetos para ellas. Ese descanso nos llega, en parte, a través del Mundial de Futbol (toquemos madera), Rafa Nadal, Fernando Alonso o el Tour de Francia. Nada nuevo bajo el sol, como todos los años. Sin embargo los españoles necesitamos otro descanso. Estamos faltos de una situación esperanzadora, de una coyuntura que, de alguna forma, despeje el horizonte, cree ilusiones y nos empuje a pelear juntos por un futuro más halagüeño. Aunque ello no es óbice para que deseemos lo mejor para todos nuestros deportistas que se baten el cobre en estos meses de estío.
Imágenes obtenidas de Google

Pero volvamos a lo que nos incumbe. ¿Qué necesidad tienen los Zapatero, Rajoy, Toxo, Mendez, Durán, Llamazares, etc., etc., de seguir amargando la existencia de los ciudadanos?, ¿es que aún no se han llevado bastante? Se han llevado y dilapidado el dinero, la ilusión y la confianza de los españoles. No ha dejado nada más que hastío y deseos por perderles de vista. A todos ellos. Aunque corran malos tiempos y ello suponga una quimera, qué bonito sería divisar un cambio, una segunda transición hacia la normalidad, la frescura de nuevas caras desmaquilladas y desprovistas de las caretas de la izquierda y la derecha, del resentimiento redivivo y del odio ya ancestral. Tenemos una juventud magnífica y preparada como nunca lo hemos estado nuestra generación ni las anteriores. Sin embargo da toda la impresión de que esta nueva y formidable generación no quiere saber nada de esto de la política. Cualquier joven a quien se le pregunte por ello encogerá los hombros y cambiará de tema. Siendo la esperanza de este país y de tantos como el nuestro, son el grueso del absentismo electoral. No les importa la nación. ¡Qué pena! Pero debemos de ser conscientes de que la culpa de ese pasotismo no es de ellos, sino de quienes a lo largo de estos últimos treinta y cinco años hemos construido un país apoyado en el egoísmo, la mentira, el individualismo y “el que venga detrás que arrée”. No se cómo podremos iniciar esa nueva transición, pero si sé que habrá de pasar por ellos. Son el futuro.

Imágenes obtenidas de Google