martes, 9 de marzo de 2010

RUIDO DE CASCOS


Paren, paren. ¿Quién les ha dicho a ustedes que voy a volver a la política?, además a la regional. Yo no, desde luego. ¿De dónde han sacado eso de que no quiero bailar con nadie hasta que esté libre la pista de baile? Menuda gilipollez. Señor Delegado de quienes malgobiernan este país: es usted pésimo haciendo metáforas, haga calceta o dedíquese a otra cosa, lo suyo no es el eufemismo político. Si yo no he amenazo a nadie con volver, ¿por qué me retan ustedes a que vuelva?, ¿acaso les va la marcha?, ¿son masocas? Y a usted don Javier le creía más serio. Deje de llamarme o voy. Lo cierto es que no salgo de mi asombro: mi tropa no se pone de acuerdo en si ha de ser mi amigo Ovidio, yo mismo o el Lucero del Alba y ustedes ya lo dan por hecho. El mundo al revés. Sin embargo aún no he oído decir nada a mi conciudadano Areces. ¿Es porque ya le han descabalgado de la carrera a la Presidencia y no puede hablar?, o ¿es porque él me conoce desde hace más tiempo y, en consecuencia, me guarda más respeto que ustedes? Porque creo que merezco un respeto. Si ustedes no saben por qué, no seré yo quien les haga una exposición de mi currículo. Sólo tienen que picar en cualquiera de los muchos buscadores de Internet y encontrarán alguna que otra entrada, quizás algunas más de las que todos ustedes tienen juntos. Y en ese currículo nunca supe que en ningún lado diga que soy de los que esperan a que se les saque o se les invite a bailar. Lo que sucede señores de la FSA es que ahora mi arte es más sosegado. Yo solo bailo en las galerías del arte. Sin embargo ustedes bailan para la galería, como acaban de demostrar en esas insensatas declaraciones que acaban de hacer en el Franco y en Coaña.

De todas formas no deben de preocuparse por si doy o no calabazas a mis pretendientes. En su momento, si procede, serán de los primeros en saberlo. ¿Saben…? aquel que pinchó en ninguna parte y, careciendo de gato, no sabía que hacer porque por allí no pasaba nadie. Se decidió a caminar y buscar algún sitio donde pudieran ayudarle. Viendo a lo lejos una luces pensó que allí viviría alguien que tuviera una solución. Pero, en este lugar, ¿quién va a tener una gato?, dijo para sí. Y se dio la vuelta. Pero a lo mejor sí lo tienen... ¿Qué hago? si por aquí no pasa nadie…Y así estuvo durante un rato, caminando hacia delante y hacia atrás, en la duda, en la indefinición. Al final se decidió, y cuando llegó a la casa, picó a la puerta y le abrió un señor, le dijo cabreado: “¿sabe qué?: ya puede usted meter el puto gato en el forro de los coj…”, ya saben. Pues un servidor es el señor de la puerta al que no han dado tiempo a responder porque nadie le preguntó. Y sepan señores socialistas, y también los populares, que yo tengo gato, y también araña. Ya puesto a manifestarme les diré a todos que no soy yo precisamente de los que se mantienen en la ambigüedad. También les diré que si tengo que ir, iré. Pero si voy, prepárense todos porque, como ahora estoy en esto del arte, haré algo digno de un artista que es echar a la basura todo lo que ha sido mal pintado y aquello para lo que no se utilizaron los materiales oportunos. Sacaré de este mundo a todos los advenedizos, pseudos-artistas y aprovechados. Don Antonio, no insista. Nadie me corteja… No bailo, y menos con usted.

“Si yo fuera Pacocascos, les diría a todos esto y mucho más. Yo también hago arte”. Es lo que Duke me dijo al despertarse de su siesta dominical. Pues eso.

Imágenes obtenidas de Google

sábado, 6 de marzo de 2010

DANDO LA NOTA


Si Hemingway levantara la cabeza. Si hicieran lo mismo Pablo Picasso, García Lorca, Ava Garner o nuestro coplero favorito Carlos Cano... ¿Qué será del pasodoble?, y ¿qué de Andalucía? si terminamos con la Fiesta Nacional. La propuesta llevada al parlamento catalán por Ezquerra Republicana e Iniciativa per Catalunya-Verts para prohibir las fiestas taurinas tiene como único propósito el desvincular a esa autonomía con todo aquello que huela a “español”. A los independentistas catalanes los toros se la trae al pairo, ni están a favor ni en contra -o sí- , solo persiguen lo de siempre, y se valen de esta iniciativa para conseguirlo. Lo realmente doloroso de esta boutade a la que estamos asistiendo estos días no es la pretensión de estos separatistas sino el que otros grupos con más peso en la región, como son los socialistas y los convergentes, hayan dado a sus diputados la libertad para votar en conciencia. Hacen lo de Pilatos, lavarse las manos. Y también la cara. Mucho nos tememos que es algo ya arreglado de antemano y que, al final, la cosa prosperará, se pondrán la Feria por “montilla” y los aficionados catalanes tendrán que ver a su admirado José Tomás torear en otras plazas. Y, para no perder su inveterada costumbre de dar la nota, Esperanza Aguirre da un triple salto mortal y declarará la Fiesta “Bien de Interés Cultural”, blindando Los Toros de esta forma. Sinceramente creemos que no era necesaria esa exhibición de españolidad porque dudamos que en la comunidad madrileña, y también en las demás, corran peligro las Corridas de Toros (valga la redundancia). Lo que pasa es que, tanto las decisiones de unos como las de otros, obedecen a claros intereses políticos. Son campañas de imagen y mensajes de distracción como los que de forma continuada envían los políticos a la ciudadanía. El contenido de la declaración no es la declaración en sí, sino lo que hay detrás de ella. Y en el caso que nos ocupa los catalanes buscan desmarcarse de la nación a que pertenecen, y los madrileños reafirmar la nacionalidad y la capitalidad, cosa que, en nuestra opinión, no es necesaria.

Aquí, en nuestra Patria querida, estas cosas nos las tomamos poco menos que a chirigota, quizás `porque no nos distingamos precisamente por nuestra afición a lo taurino. Vean un pasaje de una joya de la copla asturiana escrita por Ludi y versionada por el genial cantautor asturiano Jerónimo Granda: “Como soy de los toreros/más valientes de esta tierra/preparaí el botiquín/como pa en casu de guerra./Poneí árnica abundante/gases, vendes y algodón/doce botellas de sidra/y unes rajes de jamón”. Algo así debería de ser nuestra declaración de asturianía, por contra de las que antes hemos mencionado. Simplemente, tomárnoslo a cachondeo y el que quiera ir a los toros que vaya y el que no quiera ir, porque no soporta ver al animal sufriendo, que lo deje. Ahí está la libertad de las personas, en la facultad de poder elegir sin tener que estar sometidos a prohibiciones caprichosas y a arbitrariedades partidistas. Exactamente lo mismo que sucede con el tabaco, como les contaba hace unos días. Estas prohibiciones y estas disquisiciones político-sociológicas nacionales no son más que una manera de marear la perdiz y de distraer a la tropa de la cuestión que realmente importa que es arbitrar las formas para sacarnos del problema real que es el que nos duele, igual que las varas y las banderillas al morlaco. De todas formas Duke, como el otro, sigue pensando que donde esté una buena “corrida” que se quite el fútbol. Y los toros.

Imágenes obtenidas de Google

jueves, 4 de marzo de 2010

NO ME FUMES


No hace mucho les contábamos en una de nuestras columnas sabatinas que en el futuro fumar sería un placer por idénticos motivos que lo es comerse una lata de caviar, cien gramos de angula o beberse una botella de Dom Perignon. Eso es, por el precio. Desde entonces ha vuelto a incrementarse en un par de ocasiones y se ha anunciado por la ahora ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, que a lo largo de este año se prohibirá fumar en todos los lugares públicos, lo que supone, si al final se lleva a cabo, que todos los hosteleros que en su día tuvieron que invertir una pasta en adecuar sus locales para cumplir la por entonces nueva normativa, lo habrán hecho en balde, poco menos que habrán tirado su dinero, en algunos casos entorno a los cinco millones de las antiguas pesetas. Y lo habrán tirado por dos razones. La primera es que, evidentemente, no les servirá de nada la adecuación en el momento que se prohíba fumar en todos los establecimientos públicos, y la segunda es que, desde aquellos momentos en los que invirtieron e hicieron los arreglos hasta los actuales, muchísimos hosteleros, por no decir una gran parte de ellos, se pasaron la normativa por el arco del triunfo. Me cuenta un amigo que, hace unos días, se fue a comer con un compañero a un establecimiento del Valle del Nalón en cuyo comedor había un cartel de esos que prohíben fumar o dicen “espacio libre de humos”. Siendo ambos no fumadores no tardaron en darse cuenta de que el cartel estaba allí solo de adorno. En ese momento, cuando además ya habían pedido su comida, decidieron marcharse a comer a otro lado porque no se podía respirar, según me dicen. Y les creo porque no en vano yo mismo, que soy fumador, en alguna ocasión he notado su fastidio cuando enciendo un cigarrillo delante de ellos. Mi amigo me contó esta anécdota de una forma un tanto recriminatoria, como queriéndome decir que los fumadores somos unos maleducados y no respetamos los derechos de los abstemios. Evidentemente le contesté, y le dije que dentro de una y otra especie haylos y haylos. Maleducados e intolerantes, y más aún, según mi estadística particular, los que en algún momento fueron fumadores. Rematé mi réplica opositora diciéndole que en ambos casos (en el de los fumadores y en el de los que no lo son) la libertad de unos se acaba donde empiezan los derechos de otros, siempre y cuando esos derechos estén claramente establecidos.

Lo cierto es que, siendo fumador como lo soy, no dejo de pensar -y cada vez estoy más convencido- que la prohibición que está por llegar es una forma más de conculcar los derechos de los ciudadanos. Dentro de poco nos señalarán con el dedo cuando vayamos por la calle: “mira ese que fuma”. En definitiva quién no quiera respirar los humos de los fumadores tiene la elección clara: no entrar en ese lugar, exactamente igual que otros no quieren entrar en otros sitios porque huele a “aceitizo” o a compañerismo, o no quiere encontrarse con determinada persona, para él indeseable. Eso sí la ley hay que hacerla cumplir. Donde no se puede fumar no se fuma. Libre albedrío contra imposición.

Duke espera que cuando se instaure la prohibición, si llega a hacerse -que aún lo duda-, quienes nos la impongan no se dediquen también a maquillar el cigarrillo de Bogart, de la Dietrich o de Eastwood de forma que también estos sagrados monstruos del séptimo arte se conviertan en no fumadores. ¿Se imaginan el salón de Casablanca sin humo?

Imágenes obtenidas de Google

martes, 2 de marzo de 2010

DESAUTORIZADOS


Yo desautorizo, tú desautorizas…y ellos desautorizan. Porque es que desde que en la noche se hace la redacción de noticias, pasando por la madrugada en que LA NUEVA ESPAÑA llega a los quioscos, y llegando hasta la hora en que los más retrasados la leen y empiezan a aparecer primicias o nuevas noticias en la edición digital, el gobierno, a través de alguno de sus miembros o miembras, ha dicho, asegurado y confirmado; ha desdicho lo que previamente había afirmado y prometido; y, poco más tarde, ha vuelto a decir que desdice los anteriormente desdicho y que, sobre lo dicho en un primer momento, no tiene nada que decir, máxime si se tiene en cuenta lo anteriormente dicho por el susodicho. Claro, al final, los que nos dedicamos a esto de contar tonterías en el periódico acabamos metiendo la gamba hasta el bigote, y de tonterías pasan a ser barbaridades. Así es que me desdigo de lo dicho en mi columna del sábado pasado, donde decía que el Secretario de Estado había dicho que se iban a congelar los salarios de los funcionarios por dos años. Llegó la Vicepresidenta Salgado, que ahora es miembra de la trilateral -o como se llame la comisión esa que creó su jefe para marear la perdíz-, y dijo que lo del Secretario de Hacienda está mal dicho, que él lo que quería decir era que, visto el frío que hacía, aquí no se congelaba nada. ¡Queda dicho, para que se enteren!, aseguró. Y Duke sigue en que se criogenicen. Pa conservar el talante.

Al mismo tiempo que sucedían estos decires y desdecires, la otra Vicepresidenta -la De La Vogue, que le llama Federico- anuncia que España está en alerta naranja, amarilla, roja o la madre que lo parió, porque está entrando por Ayamonte la Ciclogénesis Explosiva (hay que tocarse los chirimbolos). “Se han tomado todas las medidas de prevención previstas” (sic), y dijo -porque aquí de lo que se trata es de decir- que estuviésemos tranquilos que estaba todo controlado. Y de tranquilos nada. Al menos Duke y yo teníamos un acojone del copón. Cerramos persianas y ventanas, aseguramos techos y canalones, amarramos las macetas contra la pared, la pared contra el edificio y el edificio contra el otro edificio, y éste contra una farola. Temíamos que la Tormenta Ferpecta -que también la llamaron así- nos mandase a todos y todas, por lo menos, hasta Pola del Tordillo. Pensábamos que aquí no procedía sacar a la calle a los agentes de la menetérica para multar a todo lo que se moviese a más de cien por hora, y para encima hacerle soplar. “¿Más tovía?”, como diría el mi amigu Juan. Pero al final resultó que, hasta con todas las medidas de prevención previstas, la Ciclogénesis esa debió de ser tan fuerte que se llevó consigo hasta a la Tormenta Ferpecta de los co..., digo del gobierno.

Eso es lo que, al menos, vimos en Langreo. A no ser que Esther, la Mandakari de aquí, haya desautorizado a la otra, a Maritere. Vete tú a saber. Igual quedó escamá del último fin de semana que se armó una y dijo: “hay que echar sal”. Echóla y ni ciclogénesis, ni explosiones, ni hosties. Una desautorización más. Así que en Madrid deben de estar que trinen. “A ver quién son las langreanas para llevarnos la contraria a las del Gobierno”. Lo cierto es que aquí la dichosa tormenta quedó desautorizada y cuando estábamos preparando una columna para poner a chupa de domine a la alcaldesa y al ayuntamiento en pleno por no tomar les medides de prevención previstes, resulta que poco más y nos la tenemos que envainar por atrevíos. Y ye que hasta que no lo diga el que manda, o la que manda, tá tó en el aire. La respuesta está en el viento, como dijo Bob Dylan.

Imágenes tomadas de Google

lunes, 1 de marzo de 2010

SUS RESPUESTAS

A lo largo de dieciséis meses de entrevistas en CIUDAD LINEAL, han pasado por estas páginas otros tantos personajes de los que he extraído sendas contestaciones a interrogantes que preocupan a los españoles y a los ciudadanos de las Cuencas.

Jerónimo Granda me dio su valoración de la crisis: Eso ye como jugar a la ruleta en el casino. La economía montáronla pa ellos, pa unes minoríes. En el mundo hay unos quinientos millones de persones que vivimos bastante curioso, calentinos y tal. El resto a trabayar pa nosotros como esclavos. Lo que pasa ye que eso aquí no se diz, y si se diz hazse así, un poco de lao. El ser humano ye carnívoro, depredador, entonces gústanos apalancanos, somos un poco perrunos. ¿No ves que los perros, cuando yos sobra comida, cojen los huesos y entiérrenlos? Eso ye lo que haz el hombre, apalanca el dinero por si vienen mal daes, que luego no val pa nada. Fíjate tú que en Alemania los que teníen marcos media hora antes de terminar la guerra teníen dinero y media hora después teníen papel. Pues estó está pasando ahora con el dólar. Después de la guerra el dólar era el amu del mundo. Ahora tienen el dinero al cero por ciento, lo que quiere decir que no le dan valor ni ellos mismos que son sus defensores. En Dios confiamos, dice el dólar por atrás, “In God we Trust”. Ahora sí tienen que creer en Dios, en el papel no puén creer. Y claro, a Dios daí la risa. Tará echando un pitu y dirá: estos desgraciaos no aprenden, mira que yos lo tengo dicho. ¡Qué burros son!, pero bueno ye así. Ahora estamos palmaos, occidente quebró y puén arreglalo de dos maneres, o matándonos de fame o con una guerra de estes de poner los pelos de punta. Si se entama, ellos intentarán pelear a los chinos con los indios. Pa aquí sería bueno económicamente, pero claro, los chinos llévennos diez mil años de ventaja, ya hicieron les guerres antes que nosotros y ya tan muy escamaos.

Ceferino Sanfrechoso comparó la banca de antes y la de ahora: Antes en Sama había dos directores de Banco, el Herrero y El Español de Crédito, y eran verdaderas personajes en la ciudad, había que contar con ellos para todo, intervenían en todos los asuntos sociales. Ahora, solo de vista, conozco a uno de ellos. Los demás, y mira que hay oficinas, no sé ni quién son. Una anécdota, nos contaba Agustín Muñoz, cuando llegó como apoderado al Herrero, que su director le dijo: esta tarde vamos a ir a tomar café a La Montera y vas a hacerte socio, porque tiene que ser así…”, y aquella misma tarde se hizo socio. No conozco, en estos tiempos, ningún director que lo sea. Tal era, por entonces, la presencia de la banca en la sociedad. Claro que el trato era más personalizado que ahora.

José Antonio Fernández Carabín, como abogado que es, me habló de la Justicia: Es totalmente distinto el que haya derecho a que se viva en una sociedad justa. A esta última pregunta te responderé negativamente. La sociedad no es justa, nunca lo fue y esto no tiene remedio, porque para que haya una justicia, que es un ideal inalcanzable, haría falta que el ser humano no tuviera defectos, que no hubiera ambiciones. Hay gente que está en la sociedad y no tiene guía moral ni de ningún género, gente que se aprovecha explotando a los demás, como ocurrió en algún caso con la gente que emigró a América. A la vista de la magnitud de algunos capitales que trajeron, sabemos que fueron obtenidos con opresión y, a todas luces, sin empleo de la justicia. Se piensa mucho en uno mismo, eso nos lleva a rodearnos de comodidades a buscar la riqueza como único objetivo y vemos que ni aquéllos que son primera fila en lo económico tienen felicidad porque la ambición los corroe. Hay ejemplos singulares de personajes que llegaron a tener muchos millones y que acabaron incluso en el suicidio. Creo que alguien dijo que “el querer ser feliz con dinero es algo así como el querer saciar la sed con agua del mar”.

Y nuestra querida Cristina Fanjul dio su opinión ante la posibilidad de un indulto para su agresor: Siento impotencia, La gente me dice que tengo que sentir rabia, pero ¿rabia, por qué?. Rabia no, impotencia, y no solo con el que me lo hizo a mí, sino contra un estado social, porque es que si a alguien le ponen veinticinco o treinta años de prisión, ¿por qué tiene que estar en la calle cuando pasan seis o ocho años, como es este caso?. Siento impotencia de que se pongan penas tan largas..., el de Juana Chaos..., para que luego no se cumplan, y no solo en mi caso sino en tantísimos otros en los que ocurre exactamente eso que estoy diciendo. Siento indignación.

Sobre la oposición de la Iglesia a las incineraciones, Albino Suárez opinó lo siguiente: Yo estoy maquinando qué voluntad voy a dejar si no tengo a qué recurrir. Me explico. Si yo me quiero enterrar en un cementerio civil, ¿dónde están los cementerios civiles?, porque resulta que hay gente que se enterró por lo civil, prescindiendo de los oficios religiosos, pero están enterrados a parte en cementerios de la Iglesia. Es que nos lo llevan todo. Se llevan hasta los muertos. ¿No me dirás que no especularon con los nichos? Ya ves que soy un gran creyente. Yo quiero que Monseñor Camino me excomulgue, porque estoy de acuerdo con el aborto. Lo que pasa es que no te dejan ni apostatar, apartarte de la Iglesia porque, al final, todo son problemas. Tienen demasiado poder, pero que dependan de sí mismos y que nos dejen en paz a los demás, a los que no creemos como ellos dicen que creen, que yo lo dudo algunas veces. El mundo tiene un montón de millones de años y Jesucristo sólo dos mil. ¿Dónde estaba antes?

Hablando de política, la alcaldesa de Langreo Esther Díaz valoró la desconfianza de la ciudadanía hacia la clase política: A mí me da mucha tristeza esta situación de dejadez que se está produciendo. Comparto contigo esa situación de desánimo de la ciudadanía y también el hecho de que, en general, no se contribuya mucho a que la gente tenga esa fe en el trabajo de los políticos, pero también creo que no es culpa de la parte política solamente, sino que también hay muchos intereses -esos de los que tú antes hablabas que no estaban a la luz-, se está permanentemente opinando, poniendo en tela de juicio, lanzando opiniones que tienden a denostar el trabajo de la clase política y eso tiene unos riesgos altísimos. Creo que también responde a una estrategia articulada, y te explico. Me voy a detener un poquito, porque en estas elecciones europeas he trabajado para concienciar a la gente de que hay que votar, hay que ejercer el derecho al voto, porque eso es lo más grande que puede tener un ciudadano en sus manos. Yo creo que no estamos concienciando ni a los niños, ni a los jóvenes, ni a los mayores del gran valor que tiene meter esi papelín en una urna. Por eso te digo, eso obedece a una estrategia conformada por “lo qué”, o “lo cuálo”, que diría… Estamos en un estado de derecho, en un sistema democrático, que no es lo perfecto (que no existe), pero es lo menos malo, es lo más garantista y lo más seguro que tenemos. Si atacamos la esencia de la democracia que son sus representantes estamos atacando a la democracia misma, y eso interesa a alguien, porque el día que la democracia pierda su esencia hablarán los sables y se acabó la posibilidad de ser libre para meter una papeleta en la urna. Si somos capaces de concienciar a la gente de que quienes ponemos la cara somos gente honesta y trabajadora que venimos con la mejor de las voluntades, seremos capaces de que la ciudadanía no pierda sus esperanzas. Pero interesa más machacar, denostar a la gente, y eso es muy grave porque sí es cierto de que en política puede haber diez, veinte o cuarenta golfos a los que hay que echar a la calle de manera inmediata, pero hay muchísima gente honrada que están dando todo de sí para sacar esto adelante, y eso es lo que no se valora y se está atacando.

Y ya que estamos con los políticos, Pedro Leal, portavoz de los Populares en Langreo, valoró lo que supondría un único Ayuntamiento en el Valle del Nalón: Obviamente ser un municipio de primera trae muchas ventajas. Si en este Valle fuéramos un único ayuntamiento tendríamos una gran mejoría sobre todo en el aspecto económico. Compartimos infraestructuras, somos una comarca lineal de casi dieciocho kilómetros, hablando de zona urbana. Tenemos una Mancomunidad, que es la primera creada en Asturias, que es obsoleta, la que peor funciona, y está prácticamente en coma. En 2004 se intentó hacer un cambio de estatutos para dinamizarla, nombrando profesionales para la gerencia e impulsarla, y no se ha hecho. Los gerentes se acaban marchando por desesperación. Cuando ya no somos capaces entre cinco municipios llevar adelante cuatro cuestiones que lleva la Mancomunidad -parque de maquinaria, oficina del consumidor, conservatorio y oficina de gestión urbanística-, si no somos capaces de hacer eso, ¿cómo vamos a hacer más? Pero claro que sería mejor un planteamiento global que cinco diferentes tan solo en dieciocho kilómetros.

A Hermógenes Roces, profesor de Biología, le pregunté si se habían subvertido las escalas de valores: Yo creo que debemos de ser optimistas. Siempre hay gente que eleva el espíritu de esos principios. Sin embargo se ven pequeños detalles, por ejemplo alguien herido en la calle, hace años la gente se desvivía por prestarle auxilio y hoy muchos lo dejan tirado sin mirar para él. La sociedad, a veces, la complica el propio hombre, hoy día se plantea sobre si va allá y le echan a él la culpa, le dan la lata, luego le llevan a juicio y se ponen las cosas feas… Hoy no facilitamos las situaciones y el hombre se acobarda de sus propios actos. A medida que alcanzamos estos avances tecnólogos nos apartamos de lo cotidiano. Fíjate en los jóvenes de hoy que están a todas horas con el ordenador cuando tenían que estar jugando, no se asocian para salir a jugar y, en consecuencia, son menos sociables y eso insensibiliza a la persona hasta el punto de que no le importa nada, o casi nada. La tecnología deshumaniza, solo falta que, en breve, nos hagan portar en un chiip bajo la piel nuestro código genético.

Y la historiadora Pilar García Cuetos me habló de la importancia de una formación humanística en la juventud: Yo creo que es muy importante, incluso para entender las cosas cotidianas. Yo me encuentro con que mis alumnos no entienden muchísimas palabras, echo de menos una formación más humanística. Mis alumnos llegan a primero desconociendo muchas cosas, y no es culpa de ellos sino de un sistema, y es algo que me preocupa en un país, como el nuestro, que está a la cabeza de Europa en fracaso escolar. Algo estamos haciendo mal. Lo que no es normal es que siendo un país rico, como lo somos, con una cultura increíble, haya cantidad de chavales que no llegan a terminar una formación básica. Hay un problema muy serio, que creo que no acabamos de resolver, que es ponernos de acuerdo en qué es lo que debe ser prioritario en la enseñanza. La enseñanza no puede ser moneda de cambio político, y hasta ahora lo está siendo.


La cardiólogo Laura García habló de investigación científica: Yo hago un trabajo de estibador, no de investigación. La investigación ha cambiado mucho en los últimos treinta años. No es lo mismo lo que pasaba en los años setenta a lo que sucede en la actualidad. El tener investigadores es muy caro y hay veces que no se puede pagar. Es muy caro a corto plazo y los políticos lo que quieren es rentabilidad a corto plazo. En el Valle del Nalón tenemos al Doctor Blanco investigando hace unos años y es una autoridad mundial en esa materia, aunque parece que ahora quieren retirarlo. Este sí es un lujo que hay que atender y del que todos estamos orgullosos

Alberto Coto, record Guinnes de cálculo mental explicó cómo educaría a su hijo: En que aprenda a valorar las cosas. Creo que es un problema de hoy día en nuestra sociedad, los críos no valoran nada. He visitado muchos lugares, y vas a América, en “Escuelitas Pobres” que dicen ellos, y ves cómo valoran un trozo de pan, por ejemplo, sin embargo aquí lo tiran. Aquí, hoy día, parece que cuando un crío tiene dieciséis años tiene derecho a una moto, y cuando tiene dieciocho tiene derecho a un coche, y no viene del cielo como el maná. Entonces que aprecie sus logros, que le cueste un esfuerzo, porque si no cuesta no se valora.

Pregunté a Jorge Serrano, artista, si en los momentos en que vivimos había que echarle “cara” a la vida: A la vida más que echarle cara, yo creo que hay que echarle valor. Cuando era joven meditaba poco las cosas, me dejaba llevar por mis impulsos, pasaba horas escuchando música compulsivamente..., cuando estuve en la radio me olvidé de todo. Claro que durante más de diez años me pasé trabajando doce horas diarias, aquello fue una locura..., y sí me di cuenta que a veces es necesario echarle cara. Recuerdo que en una ocasión llevé a ciento diez personas a Madrid a ver a Police en dos autocares, teníamos las entradas reservadas por teléfono. Cuando llegamos, habían vendido mas entradas de las que tenía el aforo y nos quedamos sin ellas. Tuve que echarle “morro” al asunto y, sorteando a la Policía que estaba dando palos y cargando a caballo contra la gente, logré ver al responsable del concierto para ver lo que había pasado con mis entradas, y allí aparecieron las entradas de Jorge Serrano y sus ciento diez langreanos. Algo similar ocurrió en el año 76 en Barcelona, en el concierto de los Rolling, en plena época hippy.

Dimas Quirós, veterano conversador, se refirió a la Memoria Histórica: Eso es algo que tampoco hay por qué enterrar. Que se sepan las cosas. Vamos a ver, resulta que unos santificaron a los suyos, los elevaron, en muchos casos a los altares, y los otros no tuvieron la oportunidad, y la gente no lo sabe. Si se aclara un poco, está bien, ¿no?, porque hay chavales que creen que, efectivamente, la rebelión fue de los otros, no conocen la historia y, según la célebre frase, “quien desconoce o se olvida de su historia está condenado a repetirla”. Que se sepa, sin acritud, como diría quien tú sabes. Yo tengo nietos y casi no conocí la guerra, supe de todo ello ya muy de postguerra, cuando empiezas a pensar por tu cuenta. En mi casa eran gente de biblioteca, de lectura y aún así ¿qué iba a opinarse al respecto?, las ideas fueron formándose con el tiempo. Yo me considero de izquierda, pero no de una izquierda montaraz, sino de centro, un centro euclidiano. Decía un amigu miu de Mieres, un médicu mayor que yo, bastante mayor, que a los que pensamos así vienénnos les hosties por los dos laos, por ir pol centro. Val mas ir pos uno de los carriles.

Y Lucinda Torre opinó cómo se veía Asturias desde la capital: Para mí hay dos realidades en Asturias. La gente en Madrid, y creo que en toda España, quiere mucho a Asturias y considera a los asturianos como gente muy abierta, honesta. Admiran profundamente la tierra que tenemos, su belleza y la calidad de vida que hay aquí. Pero, desde el punto de vista político, ha perdido peso y predicamento. El peso específico que tuvo con la minería y la siderurgia en el sitio donde hay que tener una voz, para mí ahora está un poco perdido. En ese sentido se oye poco hablar de Asturias. Yo reivindico ese retorno a la conciencia de asturianía, a que volvamos a tener aquel peso específico que un día tuvimos. Los Premios Príncipe de Asturias son muy significativos y pueden constituir un importante ingrediente en esta reivindicación, no tanto la ceremonia de entrega como el propio espíritu de los Premios.

Florentino Martínez Roces, presidente de Langreanos en el Mundo, valoró el resurgimiento de las Fiestas ´de El Carbayu: Me alegro de que me hagas esta pregunta, y me alegro de verdad porque precisamente ayer, comiendo en Casa Fonseca, se me acercó un muchacho que alistaba asociados para El Carbayu. Yo que lo soy de Santiago y San Pedro, del Unión Popular, de la AA.VV. de Torre de los Reyes, entre otras como sabes, veo que la dispersión de fiestas es perjudicial para todas ellas, pero en cualquier caso, Langreo solo tiene una patrona y ésta debería de ser la celebración mas importante en el Concejo. Ahí debería de tener mas intervención el Ayuntamiento, ya se hace en muchas otras ciudades de España y de Asturias. Eso no debe de perjudicar forzosamente al resto de celebraciones locales. Yo creo que, siempre que haya una comisión o un grupo que lo gestione responsablemente, el Ayuntamiento se volcará con la Fiesta del Carbayu, que es la de todo Langreo.

Y, por último, Yolanda Serrano, periodista, ahora en Buenos Aires, me explicó qué supone ser emigrante: Hay gente que piensa que el emigrante es aquel que de alguna manera fue expulsado por su propia tierra. Yo, sin embargo, creo que el verdadero emigrante es aquel que tuvo que incorporar dentro de sí la cultura de otro país. Hoy en día hay muchos tipos, los que trabajan en empresas multinacionales, que hoy trabajan en un país y mañana en otro. Son los que llaman expatriados, aquí no se como les llamarán…; y hay mucho tipo de emigrantes porque el mundo se está haciendo cada vez más pequeño. Aquello que nos decían de pequeños: “Oye né, ¿de dónde yes?”, eso es la semilla de tu alma, está en una cajina, como la caja de Pandora. Yo siempre digo que la caja de Pandora lo que guarda es un espejo que cuando la abres te ves a ti misma. Hoy en día todos somos emigrantes, sólo que algunos tenemos la capacidad de volver. Yo creo que el emigrante de hoy es capaz de abrir la caja y de mirarse en el espejo.

Personajes y algunas de sus respuestas sobre diversos aspectos de interés. Para pensar un rato.